"No se puede conversar con los anarquistas, tienen tanta razón que molestan." MARC Y EL POLICIA
-¿Cómo se llama? LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOHumean montañas de basura a ambos lados de la carretera. Seres andrajosos suben y bajan por ellas. Un adolescente, recostado sobre una pila de cartones y trapos, lee.
MARC Y EL POLICIA -¿Por qué anda vestido así?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOKIPLINGADA - Si eres capaz de mantenerte calmo ante los policías que arrastran a un joven manifestante.
MARC Y EL POLICIA-Algo tiene que hacer, Marc, trabajar, estudiar, lo que sea, pero no puede pasarse la vida sin hacer nada.
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOEl sol cae como fuego sobre la carretera.
MARC Y EL POLICIA-¿Pero usted se negó a responder?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOBAUDELERIANA Suicídensepor favor suicídense
MARC Y EL POLICÍA-¿Por qué uno no puede suicidarse tranquilamente, oficial?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOI Una mujer está sentada en la terraza de un bar cercano a la estación.
II Ella lo sabe. Pero ella espera porque la estación está aún ahí, y también están las vías. III El camarero vuelve a llenar la copa de la hermosa mujer.
IV Si mantiene abierto ese bar al lado de una estación abandonada, al cual no acude la gente del pueblo, si se viste, si se peina, si soporta diariamente los pobres gestos de la vida, es sólo porque espera a una mujer. V La mujer mira las vías muertas sentada en el bar de la vieja estación. Mantiene una actitud indiferente con el entorno porque está enamorada.
MARC Y EL POLICIA-Tenía que ser usted... Dígame qué está haciendo en esta esquina.
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOLA JOVEN PROSTITUTA El me habla. Cuando hice dedo no había distinguido que era él. Hay miles de camiones en esta ruta y di justo con el de mi padre. Me miro las manos. No puedo evitar sentir que estoy al lado de un extraño. No me gusta alejarme de la ciudad universitaria, por eso hago dedo acá. El encuentro fue absurdo, pero hubiera sido más absurdo fingir que no. Que no nos reconocimos. Que voy para otro lado. Que va hacia otra parte..
MARC Y EL POLICIA-¿Qué hace en un tugurio como éste?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOLos jóvenes de la ciudad comenzaron a suicidarse de pronto y sin que nadie supiera el motivo. No se podía caminar por la calle sin tropezar con algún cadáver. Muchos temían pasar cerca de los edificios sabiendo que podía caérseles un cuerpo encima.
MARC Y EL POLICIA-¿Qué tal, Marc, cómo se encuentra?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOAMADONERVADA No.
MARC Y EL POLICIA-Oficial, mis amigos hacen apuestas.
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDO
MARC Y EL POLICIA-Feliz día de la locura, oficial.
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOLa mosca dibuja espirales en la superficie de una copa de vino abandonada. El sol se empecina en meterse en la habitación con su alucinante claridad. Hay ropas desparramadas que aún modelan la forma que contuvieron antes de caer. Hay ceniceros, copas, botellas, polvo sobre los muebles, libros que ignoran su inutilidad. Hay sobre la cama un cuerpo de mujer.. MARC Y EL POLICIA-Marc, sucia rata, ese brillo extraño que veo en sus ojos me confirma que usted se ha drogado.
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOUN JEEP VERDE Y UN ANORAK COLOR NARANJA Llueve.
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MARC Y EL POLICIA
-¿Esa gente son amigos suyos?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOCuántas veces te besé, pequeña. Cuántas veces mi lengua llenó tu boca, la recorrió como una fiera asustada y se quedó largo rato sin ganas de salir de tu cueva. Cuántas veces mojé tus párpados y tus piernas, y tu espalda y tu entrepierna y tus labios verticales. Cuántas veces tuve miedo y felicidad de tenerte y de perderte. Cuántas veces te llené los pulmones con el humo de mi tabaco. Cuántas veces te aprisioné en tu cuerpo. Cuántas veces secuestraste mi sexo entre las paredes húmedas de tus cavernas y me hiciste saber que nada tenía importancia, que no importaba si la vida me andaba bien o me andaba mal o no me andaba. Cuántas veces no importó nada más que tu mirada y tus increíblemente flacos brazos. Cuántas veces lloraste y cuántas fuiste sólo una pequeña huérfana que se dejaba sodomizar hasta quedarse dormida.
MARC Y EL POLICIA-¿Esta drogado o no?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOUn cuadrado de cielo se ve desde la cama. Sólo se oye el apagado tic tac de un reloj y la agitada respiración de la mujer. Ella se despierta. Enciende un cigarrillo y va hacia la ventana. Su silueta se recorta sobre el fondo azul de la noche. El humo que sale de su boca dibuja irrealidades en el aire. En algún lugar de la penumbra, un bolso, una maleta y un abrigo esperan la mano que los llevará a otra parte. La luna entra en el cuadro y ahora la mujer parece recostada contra la plata de la luna.
MARC Y EL POLICIA-¿Que está haciendo?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDODespués de cada pico. Inmediatamente después de quitar la aguja de tu vena, te abrazabas a sus piernas, a su cuello. La besabas. Te detenías minutos como siglos en su sexo. Lo lamías, lo aprisionabas, lo besabas, lo sorbías, lo chupabas, lo bebías, lo penetrabas con la lengua.
MARC Y EL POLICIA-Cualquier expresión de afecto será bien recibida, oficial, aunque venga de usted. "Resulta tragicómico que nuestra buena educación se convierta en aliada de la policía. No sabemos mentir. El imperativo "¡di la verdad!'" que nos inculcaron mamá y papá actúa hasta tal punto de forma automática que incluso ante el policía que nos interroga nos da vergüenza mentir. Es más fácil para nosotros discutir con él, insultarlo (lo cual no tiene sentido alguno) que mentir descaradamente (que es lo único lógico que podemos hacer).” MARC Y EL POLICIA-Ayer me dijo que estaba cansado de pasar solo todas las noches y que le gustaría enamorarse, y hoy me dice lo contrario.
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOEL MAR El simpático joven hace dedo al costado de la carretera. Se dirige hacia el mar. Va, por primera vez en su vida, a ver el mar. II El simpático joven no quiere morir. No en ese momento. No de esa manera. No sin ver el mar. Se ahoga en la entrepierna del conductor y llena su boca de esa carne. La velocidad va disminuyendo. Las sensaciones se reacomodan. Se colocan en los confines de lo repulsivo, donde se tocan el rechazo y la atracción. MARC Y EL POLICIA
-Yo sé lo que usted necesita.
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOLA REINA BLANCA Está con ellos en el bar, pero también está en el paraíso. Es la reina. No habla de la droga a cada instante como hacen los otros. Tiene el tabique de platino. Cuando era una adolescente halaba cinco grumos de cocaína por día. Se le perforó la nariz. Le colocaron un tabique de platino. Eso le dio fama.,. Eso la situó más alto, El tabique de platino. En el mundo legal el héroe es el más saludable. Del otro lado de la valla el trofeo es para el más destruido. Tabique de platino. Ella es la reina blanca. MARC Y EL POLICIA
-¿Con qué se dio hoy?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOLa mujer deja caer deliberadamente un objeto que se estrella contra el suelo. Sonríe.
MARC Y EL POLICIA-¿Qué hace en un sitio como éste?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDONO ME DEJES Otoño. Que sea otoño. Que sea otoño y que llueva. Mucho. Que haya leños ardiendo en un brasero. Y un gato. Que haya un gato y que sea negro y que mire de amarillo y que se enrosque y que nos enseñe un poco a vivir. Pero por sobre todas las cosas que sea otoño. Que le falte un vidrio a la ventana. Que entren por ese hueco la lluvia y el frío. Que tengas ganas de besarme. Muchas ganas. Que un hombre te espere en otra parte. Que sea otra vez otoño. Otoño y Que llueva. Y que no vayas. Que te quedes conmigo. Que sea otoño otra vez y que te quedes.
MARC Y EL POLICIA-¿Por qué busca la muerte?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOLos esqueletos bailan y no saben por qué ni les importa. Es lo único que saben hacer, por eso bailan aunque no sepan por qué. Bailan como epilépticos sin hacer caso dé las críticas de estilo. Porque cuando los esqueletos bailan, bailan.
MARC Y EL POLICIA-Muéstreme los brazos... Se picó otra vez. ¿Por qué lo hace?, ¿Qué siente de particular? LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDO
CARAVANA DE TRAVESTIS I Son reinas sin palacios ni limusinas, no tienen más oro que el borde de la copa histéricamente estrellada contra un espejo ni más coraje que algunos infantiles resentimientos. Son reinas sin palacios, ni cortes, ni damas de campo, ni lacayos. La historia no grabará sus nombres en la corteza de los árboles genealógicos. Son reinas ungidas por un genio perverso. Se tienden sobre la playa de una piel desconocida como si descansaran en los fastuosos salones de una Cleopatra engendrada en la promiscuidad de un laboratorio. Ellas mismas pintan sus blasones, tejen sus tapices, erigen en un miserable cuarto su cámara real, distribuyen títulos nobiliarios entre los pasajeros que agitan sus sábanas en noches de olvidable lujuria, arman su corte con los amantes más sumisos y organizan un alucinado ejército con las vergas más enérgicas. Sólo cuando están tristes sueñan con el amor de los pastores y sólo cuando envejecen pierden algo de su desequilibrada dignidad. II Como sombras fugitivas de un aquelarre, como marquesas adúlteras, como enanas malditas de un circo en llamas, como monjas sobrevivientes de una catedral sumergida, como señoras agobiadas por el peso de las esmeraldas, como locas fugadas de la más sórdida dimensión, como niñas precoces en la esgrima del aburrimiento salen voluptuosamente por la noche las reinas. III De sus sótanos envenenados de humedad, de sus casas maternas rompiendo la vulgaridad con sus rarezas, de sus cuarto piso sin ascensor, del apartamento compartido con sus mejores enemigas, de sus áticos ferozmente decorados, del hogar de una abuela que prefiere no ver ni enterarse, salen sigilosamente por la noche las reinas. IV Con sus boquitas pintadas, con un leve temblor en las uñas, con los pantalones amoldados en la exacta redondez de sus culos, con los ojos sutilmente irritados presagiando la proximidad de la lujuria, con los poros listos para la recepción de las caricias más esquivas, con el radar del insomnio alerta para la aventura, salen turísticamente por la noche las reinas. V Enrarecidas, ensortijadas, enloquecidas, enmarañadas. emperifolladas, enserpenteadas, ilusionadas, esperanzadas, acicaladas, endiosadas, agatunadas, auroleadas, irisdiscentes, espléndidas, hechizadas, patrióticas, clandestinas, seductoras, salen sofisticadamente por la noche las reinas.
VI Desvencijadas, desmelenadas, desarrapadas, destartaladas, descuajeringadas, descajetadas, desvirtuadas, destempladas, desaliñadas, despelotadas, desinfladas, desheredadas, descariñadas, desalentadas, despintadas, desequilibradas, desmanteladas, desencajadas, despatarradas, desparramadas, desamparadas, descalificadas, regresan por la madrugada las reinas a sus casas. VII En la alta noche, en las calles oscuras, en los baños públicos, entre la fronda de los parques, en los terrenos baldíos, en las atarazanas desiertas, en los bares del insomnio, erigen sus palacios las reinas. VIII Cuando las reinas están solas, se parecen a los gatos, bostezan maullidos. Sus lenguas que sólo desean un único salado sabor enloquecen dentro de sus bocas como ratas en un tambor de cobre caliente. Detrás de sus párpados desfilan cuerpos desnudos que huyeron como peces en la última agitación del orgasmo. Cuando las reinas están solas se extravían en el recuerdo de los hombres que jugaron a no estar. Cuando las reinas están solas, subordinadas a la voluptuosidad y a la pereza, se revuelcan en sus sábanas como náufragos en un manantial de leche seminífera. Cuando las reinas están solas, sueñan maravillas eróticas, siempre superiores a ese no sé qué de mediocre que encuentran en la realidad. Cuando las reinas están solas, se arrojan a los brazos del autoengaño piadoso o se dejan seducir por la tentación del suicidio. Cuando las reinas están solas, tienden un puente desde sus desamparos hasta la entrepierna de un hombre culpable de inocencia, un hombre que no sabe nada ni quiere saber nada acerca de la soledad de las reinas. IX Las reinas se lanzan al amor, como hacia los tobillos del verdugo, clausuran la compuerta del azar y se visten de esperanza como quien se pone un traje de amianto. Saben irremediablemente con la sabiduría de las reinas que el amor arde o dura. No obstante, lo atrapan con la habilidad y la paciencia de las arañas. Tapizan al amor con sofisticadas fantasías y se aferran al descontrol como si fuera un madero. Pero aman. Las reinas aman. Y regalan los territorios de sus inexistentes reinos como si fueran indulgencias a la pobre realidad de sus amantes. Sus piernas son tijeras sin filo que aprisionan la verga ennegrecida del amor. Abren sus bocas como ballenas arponadas. Las reinas saben que el acelerador de la vida, el tubo de oxígeno, el surtidor de energía, fue construido en medio del cuerpo amado. Como monjas revolucionarias se apoderan de esa fortaleza y ofician el ascenso y el descenso de los culos. No ignoran las reinas que en realidad hacer el amor es deshacerlo, convertirlo en factible, condenarlo a los gestos de un agitado suceso, reducirlo a su mínima expresión. Pero las reinas aman y no les importa el delirio que despeina sus modales, porque cuando las reinas aman hasta se olvidan de que son reinas y por eso aman. X Nadie pensarla que están oligofrénicamente solas, que acarician fetiches, que juegan a la muerte, que escuchan sus carcajadas, que se sienten perseguidas por el cobrador de sus antiguos e impagables placeres. Nadie diría que están tristes y lloran. Ellas que sobornan con plumas al porvenir y restauran con cosméticos todos los desgarramientos. Xl Algunas sólo fueron reinas durante las noches. Algunas jugaron a canjear corbatas con el sol y purpurinas con la luna. Intercambiaron montes de venus con pechos viriles como niñas indecisas entre besar a la muñeca o besar al primo. Algunas sólo fueron reinas que llenas de miedo se alzaron en un tembladeral de eyaculaciones tímidas y precoces. Movieron sus culos al compás de vergas subversivas y lenguas descontroladas. Algunas sólo fueron reinas fuera del horario de los bancos, como eunucos disfrazados de falsos jueces sin poder dormir del lado de la calma porque en sus habitaciones nupciales hubo siempre un filo de culpa que presagió la delación, el rechazo o el abandono. Algunas para ser reinas vivieron descuartizadas con un ojo en el deber y otro en el exilio. Reinaron sólo en tierras minadas. Calentaron sus manos en la hornalla de la sospecha. Fueron reinas ambiguas, su debilidad no fue otra que el no poder ser reinas a la luz del día. Con ingenuidad levantaron un largo muro para protegerse de las injurias y de ese muro surgió un ojo que las vigila. XII Las últimas reinas partieron de madrugada como hechiceras perseguidas por la inquisición del progreso. Un bolero amargo acompañó sus taconeos. Con la inconfundible mirada de Quienes se saben rechazadas, partieron las últimas reinas. Como patéticas muñecas se alejaron cargando el pesado equipaje de la derrota. Como dinosaurios antediluvianos desaparecieron en la triste línea del horizonte. Ahuyentadas por escandalosas palabras, gay liberation, les gritaron gay liberation. Con delicadísima compostura ellas asumieron el fin de su tiempo de castañuelas.
XIII Ellas no están. Se ha cortado el lazo que las retenía majestuosamente y se dispersaron como ciempiesas borrachas. Saltaron en paracaídas sobre los jardines de un hospital para ruiseñores heridos. Ya no están. Abandonaron para siempre esas miserables habitaciones que fueron macumbas para el culto a la Piaf, la Callas, la Sara Montiel, la Greta Garbo, la Marilyn Monroe, la Marlene. Si veían el mundo a través de una fiesta era sólo para defenderse de las púas del traje de la humanidad. Acumulaban con soberana paciencia culpas y castigos. Soñaban con el regreso a un pueblo de accidentadas infancias envueltas en pieles. Eran vanidosas y detestaban la miseria. XIV (inventario de los bienes que dejaron las reinas al marcharse) Un espejo enmarcado con desechos de recuerdos, el vano gesto de acariciar a un gato dormido, alguna sofisticada lámpara apoyada sobre un mármol quebrado. Un tapiz donde se encuentran milagrosamente los egipcios con los aztecas, la sumisión incondicional a la efebocracia. Lentejuelas que unen dragones sobre la roja tela de un kimono. Abanicos, claveles. La retórica de la agresión, la temida violencia del rouge, la ironía, una manera de gastar las horas como si fueron descoloridas fichas de un juego sin sentido, las alas de una mariposa azul detrás de un óvalo de vidrio. La afiebrada dedicación al mecenazgo de fieras vagabundas, cierto modo de sonreír y la mirada inconfundible del deseo.
MARC Y EL POLICIA-Oficial.
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L LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOVa a la iglesia todos los sábados a las seis de la tarde. Se confiesa y luego, a falta de una imagen más dichosa de su dios, se pone de rodillas ante ese cadáver semidesnudo que cuelga del techo.
MARC Y EL POLICIA-¿Qué está haciendo en esta cueva de prostitutas?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOLas prostitutas toxicómanas son solidarias. No hacen daño a nadie pero son expulsadas del mundo civilizado. Las prostitutas toxicómanas son las únicas reservas de amor que le quedan a la humanidad.
MARC Y EL POLICIA-Oficial, ¿otra vez siguiéndome los pasos?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOEL HOMBRE DEL PEUGEOT Conduce encorvado hacia adelante. Piensa en sí mismo. La tarde va oscureciéndose sobre la carretera. Él sabe que no eligió ser quien es. Se probó los trajes del santo, del responsable, del que jamás haría una locura. Se casó. Se divorció. Conversa con su ex-esposa sobre política. Pero él no eligió ser quien es. Y ya no da más. Siente que ya no da más de comportarse como un sobrio homosexual. Fingió para conducirse sin tropiezos. Ahora descubre que quiere sentirse mujer. Ser mujer. Se endereza ante el volante. Suspira con afectación. Ensaya. Cambia sus gestos. Se desviriliza, como si su conducta anterior no hubiera sido más que un forzado uniforme. Quiere vestirse de mujer. Ser mujer. Tenderse al costado de la ruta como una mujer tendida al costado de la ruta. Abrirse de piernas y ofrecer el culo como una mujer que se abre de piernas y ofrece el culo. Pintarse los ojos y los labios. Ponerse pelucas. Caminar contoneándose por ciertas calles. Parece un deseo imposible, ahí, desde el Peugeot, mirando al sol que da por terminado su trabajo. Un extraño y peligroso deseo. Pero sabe que si lo reprime llegará a obsesionarlo. Vestirse de mujer. Ser débil. Poder ser débil. Acurrucarse en el pecho de un hombre. Ser débil y feliz. Se ve con su panza y su calva metido en ropas de mujer. Le parece lastimoso. Le parece divertido. Se trata de una estúpida ocurrencia. De la ocurrencia a la obsesión hay un solo paso, y ya lo ha dado. El paso siguiente conduce a la entrega. Acabará por darlo. Lo sabe. Recuerda que cuando se confesó su homosexualidad quiso suicidarse. Lo mismo quiere ahora. Aquella vez no se suicidó y luego tuvo momentos de felicidad o de una copia bastante parecida al original. Recuerda que también quiso suicidarse cuando lo único que podía salvarlo de la ruina era una estafa. Después no resultó tan insoportable el haber estafado. Esta vez es algo más revolucionario, más difícil de afrontar. ¿O siempre le pareció la más difícil cada decisión en su momento? Sea como fuere, no está tan seguro de que esta decisión tenga consecuencias relativamente favorables como ocurrió con las anteriores.
MARC Y EL POLICIA-¿ Cómo se encuentra hoy?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOEn la oscuridad las palabras golpean contra las paredes. No me dejes. Retumba en el ciclo helado su voz diciendo no me dejes.
MARC Y EL POLICIA-Buenos días, Marc.
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDO¿Cómo junto todos los pedazos? No me dejes. Tenés que quedarte conmigo porque solo vos sabes si creo en algo a veces. Tenés que quedarte para decirme si está bien o si está mal o si no es asunto mío. Tenés que quedarte para decirme quién soy, para que no lo olvide, para que no me lleve un rayo hacia el centro de la tierra. No podes irte porque sólo vos sabes si quiero seguir viviendo. No me dejes.
Tercera parte “Bienaventurados los que padecen persecución de la justicia, porque de ellos será el reino de los cielos.”
MARC Y EL POLICIA-¿Cómo se encuentra hoy? LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOYo sabía que había un tigre debajo de la cama, un orangután en el armario y una araña gigante dentro de un zapato.
MARC Y EL POLICIA-Qué sorpresa, oficial, usted en la puerta de mi casa. Ya sé. No me diga nada. Vino a detener al portero. Déjelo libre. Es mala gente, pero la cárcel me parece terrible hasta para un portero hijodeputa como éste.
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDO No eres ni la sombra de lo que quisiste ser. Traicionero asunto resultó la vida. Ni la mitad de lo prometido cumplió el pasado.
MARC Y EL POLICIA-Estuve tres días sin comer y nadie me ayudó. Como no tengo el estómago hinchado, ni los brazos huesudos o los ojos saltones para salir en los diarios, no le intereso a la humanidad.
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDODEMASIADO BONITO PARA UN CITROEN THE END
MARC Y EL POLICIA
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDONO ME DEJES No me dejes. Desde lo alto y oscuro de mi soledad te beso con la mirada y no lo sabes. Y no hace falta que lo sepas, ni nada. Es un placer observarte cuando no te das cuenta. Es hermoso y tonto mirarte cuando no te enteras. Verte actuar. Imaginar lo que imaginas. Suponer lo que piensas. Qué alegría inocente y obscena saber que lo ignorabas y haberte mirado tanto. No me dejes.
MARC YEL POLICIA-Oficial, lo he estado observando desde mi ventana, ¿me puede decir qué hace en esta esquina en actitud sospechosa?, ¿Acaso alguna misión extraordinaria?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOUn tigre debajo de la cama y un orangután en el armario y una araña dentro de un zapato. Y yo que no dormía para que durmieras. El orangután. El tigre. La araña. Y yo que no dormía. Cuánto te amaba.............................................................
MARC Y EL POLICIA-¿Me buscaba a mí?
LOS PRO Y LOS CONTUA DE HACER DEDOLa ciudad se hallaba tranquila. No aullaban por sus calles las sirenas del crimen. Sobraba espacio en las cárceles. Y sus habitantes vivían sin miedo.
MARC Y EL POLICIA-Tengo serios problemas para relacionarme con los demás habitantes de mi casa.
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOEL DESALIENTO II El futuro ya pasó.
MARC Y EL POLICIA-Tiene que ayudarme, oficial. |
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LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDO
No dejes que se vaya. Si se va no lo verás nunca más. Si se va hablará otros idiomas. Se cubrirá con ropas nuevas, Aprenderá distintas formas de placer. Descubrirá que era hermoso estar a tu lado pero que no eras imprescindible para respirar.
MARC Y EL POLICIA-¿Otra vez con las cucarachas?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOPara curar el ardor en el plexo solar, que sobreviene cuando se ha perdido el amor, lo aconsejable es tomar una cápsula de ojo izquierdo de iguana macho puesta a secar tres meses en una habitación oscura, en la que desfallece todas las noches un deforme enamorado, cuyo amor no es correspondido, y beberla con té de mandrágora. MARC Y EL POLICIA-Buenos días, oficial.
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOCABALGA
MARC Y EL POLICIA-¿A qué vino a mi oficina?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOI El joven se levanta de su cama. Usa unos calzoncillos anchos que hacen más desgarbada y adolescente su figura. Mira por la ventana. Y la carretera. Pasan un Peugeot, un Citroën, un jeep. Se sienta sobre el piso de madera. Toma un pequeño grabador y comienza a hablar. Su voz suena por momentos natural y por momentos se entrecorta: "Espero que esté grabando. Antes de hacer lo que voy a hacer, quiero decir dos o tres cosas. Que los cigarrillos que quedan en el cartón de Winston son para Francesc. El long play de Laurie Anderson me lo prestó Roger Waters. En la lata que dice Torta Galesa hay grass, que se lo fume quien quiera. También hay un poco de blanca en la tapa del agua mineral, no alcanza para más de dos líneas, pero como dice el refrán, más valen dos buenas líneas que ciento cuarenta y ocho mulas. Ja ja. Bueno dejen que se las gaste cualquiera de mis amigos. A mis hermanas quiero pedirles que si alguna de las dos tiene un hijo, le ponga mi nombre: Ale. Y para mamá y papá les dejo el sonido del disparo que van a escuchar ahora para que les quede grabado como un hermoso recuerdo para toda la vida". II El comisario descendió del auto patrulla que quedó con la luz roja encendida y girando como en las películas. Abrazó a su mujer que lloraba también como en una película. Trepó las escaleras hasta el cuarto del piso superior. Entró. Súbitamente se quedó inmóvil. Desde la ventana abierta en la noche, el comisario podía ver las luces rojas y blancas sobre la carretera. Pero no se detuvo en esa visión. A sus pies, sobre el piso de madera, había otro paisaje: un fusil y el cuerpo de su hijo. Y el muchacho estaba muerto. III El comisario y su mujer alcanzaban a comprender apenas un poco el significado del trágico suceso. Minutos después descubrieron la dedicatoria "para mamá y papá les dejo el sonido del disparo que van a escuchar para que les quede grabado como un hermoso recuerdo para toda la vida". Entonces ya no comprendieron nada. Y eso los tranquilizó.
Cuarta Parte "El mundo seria igual sin literatura. En cambio, estoy convencido de que seria completamente distinto si no existiera la policía. Pienso, por tanto, que habría sido más útil a la humanidad si en vez de escritor fuera terrorista” MARC Y EL POLICIA
-Usted no puede secuestrarme, Marc.
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDODesde su ventana, el pequeño príncipe observa el horrible espectáculo de una niña envuelta en llamas.
MARC Y EL POLICIA-Marc, Sucia Rata, no sea imbécil y desáteme. LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDO
Los hijos del asfalto se posean entre los automóviles. Cruzan miradas tarifarias con los conductores. Los hijos del asfalto están hechos de intemperie, una sustancia que convoca al deseo.
MARC Y EL POLICIA-Voy a matarlo y después voy a suicidarme.
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOPARANOIA MARC Y EL POLICIA
-¿Por qué tuvo que cruzarse en mi camino?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOUna mujer espera apoyada contra un árbol. No hay otros visitantes en el parque. Sólo el tren de los niños que da vueltas alrededor del invierno.
MARC Y EL POLICIA-¿Sabe cómo se le llama a esto?
LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDOEL MAR (segunda parte) Luego de muchas penurias, como en los cuentos infantiles, el simpático joven llegó a su destino final, o casi. Sentía la arena en el pelo, el sabor salado en los labios, la proximidad del mar. Un último y alto médano era la única separación entre su peregrinaje y su objetivo. Sólo atravesar un médano y encontrar el mar. En este instante la narración o la película se interrumpe. El joven héroe oye una voz profundamente sensual que lo llama. Se trata de una hermosa mujer, más hermosa aún por el misterio de estar sola en un lugar alejado. La cubre una capa que el viento marino agita. Los pliegues amoldan su silueta o se entreabren y dejan ver los muslos rosados, la maraña del pubis, que seguramente tendrá el sabor de la sal del mar. Los senos se alzan como pequeños médanos calientes. El simpático joven se queda atónito. Ella lo invita a hacer el amor. Lo invita a hacer el amor ahí mismo. Lo invita a gozar de su cuerpo tan perfecto como un caracol. El joven se excita, se trata de una situación increíblemente exacta. La mujer de la capa se acerca a él y lo toca. El joven balbucea: MARC Y EL POLICIA
Llueve.
MARC Y EL POLICÍA - LOS PRO Y LOS CONTRA DE HACER DEDO Con una mochila en la espalda, la Sucia Rata Marc bajó las escaleras.
FIN Este libro se terminó de imprimir en el mes de noviembre de 1991, en los talleres gráficos Carbet, Udaondo 2446, Lanus, Prov. de Bs. N3.
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