Algunas polémicas parecen no cerrarse nunca. ¿Literatura vitalista frente a una literatura intelectual? ¿Existe realmente esa división? ¿La escritura es una práctica catártica? ¿En todas partes los poetas se dejan llevar por su ego y discuten la obra de sus colegas? En una gris y lluviosa tarde, en la hermosa ciudad de Gijón, hablamos sobre esto y mucho más con el poeta David Gónzalez. Comenzamos con la sorpresa de saberlo editado en la Universidad Católica de Córdoba y continuamos por sinuosos recorridos literarios, biográficos y políticos. Fueron casi cuatro horas, un almuerzo prolongado y abundante sidra Asturiana.    

David González: Tengo un libro editado en la Universidad Católica de Córdoba, en Argentina. Gracias a Nelson Gustavo Specchia. El director de la colección se puso en contacto conmigo e   hicimos una selección de mis poemas y tal, y salió en una edición de libro de bolsillo chulísima, me encanta. Bueno, una forma de estar en Argentina, tío.

Andrés Tejada Gómez: Leyendo tus textos pensaba que se los puede encuadrar dentro de lo que apresuradamente se denomina realismo sucio que es una denominación académica que no quiere decir mucho.                                                                      

DG: Es que la gente está muy confundida, empezando por -ponlo con éstas palabras- el subnormal, el subnormal crítico americano que denominó a Carver, a Tobias Wolff o a Richard Ford, no a Bukowski, ¿eh?, los denominó realistas sucios, realismo sucio. Ellos protestaron y dijeron que lo suyo era minimalismo, en todo caso. Y a Bukowski lo metieron en el saco del realismo sucio y por su temática tiene que ver, pero escrituralmente no. Pero relacionado con mis textos lo que él hacía era ficción autobiográfica . Lo que él escribía era cincuenta por ciento verdad y cincuenta por ciento mentira. A ver, cuando el dejó de trabajar en Correos y se fue a escribir, decía que no tenía un duro y eso era mentira. Él tenía en el banco el dinero integro de la venta de la casa de su padre. En Estados Unidos a los diez años de trabajar ya te dan una paga si te despiden o te vas. Aparte, su editor, Martin, le había dicho que si dejaba de trabajar y se dedicaba a escribir le pasaba, me parece, no sé exactamente la cifra y no quiero confundirme, pero unos 300 dólares semanales o   mensuales. Calcula, 300 dólares más la pensión de Correos   y el dinero de la casita de papá. ¿Sabes, no? Entonces, lo que yo hago es poesía de no ficción. Yo tengo mucho que ver con el realismo sucio, por los temas, pero también tengo mucho que ver con lo que aquí en España se llama poesía de la conciencia, que es el siguiente paso que dio la poesía social en España, compromiso social con los más desfavorecidos, etc. Pero a algunos poetas de la conciencia   no les agradan los malditos: Bukowski, por ejemplo.

ATG: ¿Y por qué eso?

DG: No lo sé, la verdad porque Bukowski o gente como él escriben sobre gente de la calle, sobre los más pobres, los más miserables. Con lo cual, con sacar a la luz a esas personas, ya está practicando, a mi modo de ver, poesía social. Entonces, por un lado tengo contacto con la poesía social, pero lo que yo escribo es un 99,99 por ciento verdad, me ha sucedido a mí, lo sé de primera mano y un 0, 1 de ficción pues cambio algún nombre de gente que está viva, no porque a mí me importe tres cojones sino por ellos. Tal vez no salen muy bien parados, pero lo que importa es la historia que quiero contar. Cuando hablo de funcionarios de prisiones no pongo los nombres de los funcionarios de prisiones y si los pongo son falsos. Porque me refiero a una persona en concreto y no me refiero a todo el colectivo de funcionarios de prisiones. Este policía es un hijo de puta porque me pegó de hostias en la comisaria. Me refiero a ese policía y no a todo el cuerpo de policía. Los habrá buenos, malos, peores, igual que entre otros colectivos.

ATG: Igual que los escritores.

DG: Pero eso quiero dejarlo claro: por qué es poesía de no ficción. Y que viene no sé de dónde, tío. Pues viene de la narrativa, de los diarios de viajes de Melville o incluso de Whitman, Truman Capote o el periodismo gonzo de Hunter S. Thompsom, o los poetas beat y luego la generación de poetas de los ' 70, de los que escribían sobre lo que pasaba en la dictadura del Salvador: Carolyn Forché.   U otras como Sharon Holds. Pero entre ellos hay un libro de Sharon Holds que describe los abusos de su padre con ella. Es duro. O una mujer de los   países escandinavos, Märta Tikkane, que tiene un libro que se llama La historia de amor del siglo , en la que narra la historia de amor con su marido que le pegaba. Finlandesa, creo. Lo que es No Ficción a los críticos les molesta mucho y no sé por qué. No les gusta la no ficción poética. Yo creo que es porque no tienen nada qué explicar. Si es surrealismo, el crítico puede hacer la interpretación que quiera, la que le salga de los cojones. Y otro crítico hace otra interpretación y al final ni el propio poeta sabe lo que quería decir. Ahora bien, en el poema de no ficción lo único que pueden hacer es pescarte en un renuncio, decirte que esto es mentira. Pero en una poesía tan narrativa como yo hago, que busca la sencillez expresiva para capturar la esencia, no. Entonces, no tienen nada que explicar, salvo que hablen de mi obra temáticamente o que digan que margino totalmente las conjunciones copulativas a la izquierda...

ATG: ¿Y eso por qué es? Me llamaba la atención mientras lo leía.

DG: Eso fue por lo de las torres gemelas. Al ver caer los cuerpos desde las ventanas pensé en el cuerpo del poema como un edificio. Y para rendirles un homenaje...

ATG: ¿Y algún crítico dijo algo sobre eso?

DG: No, nadie, ninguno. La idea es que el poema es como un edificio y las "y" o las "o" son los cuerpos cayendo. De hecho estoy pensando en ponerlas con la "y" norteamericana -&- que se parece más a un cuerpo aún. Pero no sé si hacerlo o no.

ATG: ¿ Tuviste repercusiones de lectores argentinos?

DG: Me ha escrito mucha gente de Argentina. Hoy recibí un mail de un tío de Brasil. De Argentina, una poeta que se llama Patricia del Carmen Oroño. Me escribe mucha gente. Mucha gente joven, de 24, 25 años. Todo tipo de gente y de bastante países de Latinoamérica. Ya te habrás dado cuenta que en mi blog yo siempre me refiero a mi ciudad como una ciudad gris. El verano es gris, pero invierno es gris de cojones. Siempre está el tiempo así.

Estoy planteándome hasta escribir un ensayo sobre lo que sería poesía de no ficción. De sus orígenes. Poesía de ficción es Rimbaud, por ejemplo, cuatro poemas suyos que son de no ficción. Empezando por el Siglo XX. O antes incluso, las Confesiones de Rousseau. Que es alucinante, ¿no?: leo el prólogo y ya el mismo prologuista llama al escritor patético, patético personaje. Pone en duda todas y cada una de las afirmaciones de Rousseau. Y luego te llena un libro de 850 páginas, de notas a pie de página, corrigiendo al autor. Si dice el 21 de febrero viajé a Paris, el tío te pone: "No, no, está equivocado Rousseau, según los datos que disponemos viajó a París el 28 de febrero". Vamos a ver, tío, qué cojones importa el 22, el 28, ¿te acuerdas tú lo que hiciste en el año ' 72 en Septiembre? Lo que importa es que lo que estés contando, si vas de no ficción, sea verdad, sin importar la fecha exacta a no ser de que sea un fecha muy señalada. A mi si me preguntan dónde estabas cuando pasó lo de las Torres Gemelas en el 2000. Me acuerdo porque estaba en casa viendo la tele. Pero si me preguntan no sé dónde estaba cuando se juró la Constitución Española, qué cojones sé. Pero si hablas sobre algo de esa época lo importante es que sea cierto. Y Rousseau mete unas impresiones alucinantes, ¿no? Aunque nos queda ya muy lejano lo que nos cuenta. Salones y todo ese ambiente y tal, pero cuando se cruzaba con un hijo de puta lo contaba. Decir que yo heredé también eso, ¿no?, de Rousseau.

O sea yo considero que para mí la poesía es limpiarme por dentro yo y tratar de hacerme mejor persona. No solo con la poesía que escribo sino con la que selecciono para leer. Es algo para mejorar como ser humano, para tener conocimiento...

Me he perdido, Andrés, tío. Tranquilo que ya retomo el hilo.

  Ah, sí, entonces, si yo, por ponerte otro ejemplo, me he comportado mal con una tía, con una mujer o con una mina como decís en Argentina, no sé, si la he insultado, le he pegado dos bofetones o me he cagado en su puta madre, esto hay que contarlo, pero contarlo poéticamente, no como si fuera una anécdota... Si le pegaste comprendes que no puedes hacer eso y entonces cuento la historia de cómo le pegué dos veces a una chica, poniéndome yo como el malo de la película. Y cuando soy el bueno me pongo como el bueno. Lo que no se debe hacer es como hacen otros poetas supuestamente autobiográficos que todo lo que hacen es contarte lo guays que son . ¡No, tío! Que el hombre desde que es hombre tiene sus cosas buenas. Unos más que otros. Y sus cosas malas, muchos más que otros, ¿no?

Ársel Alvarez: Entonces ¿no hay retórica en tus libros?

DG : No para nada, tío. La retórica no tiene nada que ver con lo que yo entiendo por Literatura. La retórica... yo siempre digo una tontería: posiblemente primero estaba la Literatura oral, la que se transmitía de abuelos a nietos, de padres a hijos, sobre todo en las tribus indígenas, el Amazonas, por ahí. Y luego llegaron los escritores y se jodió todo. Porque al empezar a escribir esas historias, ya empezaron a meter sus propias películas. La Biblia, por ejemplo. La Biblia, por lo visto, tendría que ser así. Pero este capítulo de Ezequiel lo vamos a quitar porque no va a interesar o porque va a ser perjudicial para el cristianismo o la iglesia católica. Luego en esa época se escribían manuscritos, el que copiaba manuscritos añadía algo suyo al original que copiaba y así iba la cosa. Al final no sabes quién cojones escribió la Biblia. Por supuesto que ningún discípulo de Cristo. A lo que voy es que al final te comes toda una mentira, tío. Y yo creo que hay que luchar contra eso. Entonces yo creo que la poesía, la literatura de ficción está muy bien para entretener pero que no te aporta nada salvo entretenimiento o una sonrisa en tu vida de mierda. Entonces ya cumple algo, un cometido ya lo cumple. Incluso Harry Potter.

AA : Pero ¿qué tiene que aportar la Literatura de no ficción?

DG: Tiene que aportar la verdad. Las experiencias de esa persona que puedan ayudar. Por ejemplo cuando yo escribí mi libro sobre la experiencia de la cárcel, lo escribí   para que lo leyera gente joven, viviera la dureza de lo que es una cárcel contada por un tío que estuvo dentro. Con el vocabulario que se utiliza dentro, porque el vocabulario es muy importante, dependiendo del contexto, cuidado, ¿no? Para que aprendieran algo y no cometieran la misma gilipollez que yo. Porque mira lo que te espera, colega. Esto no es una película de Stallone donde él es el protagonista que le parte la boca a hostias a todos los macarras de la cárcel. Y donde acaba escapándose, no, no. Esto es la vida real, tío. Y dependiendo de a qué cárcel vayas te pueden dar por el culo o no te pueden dar por el culo. Pues quiero que lo sepas, y que estés preparado por si os pasa. Transmitir mi experiencia a los demás, no mediante una abstracción. Escribo, primero, para limpiarme yo por dentro, como decía, y luego para transmitir la experiencia real, cotidiana a los lectores. Y si de paso hay algún poema que les estremece y les despierta la conciencia... Recuerdo el poema que escribí sobre una argentina con la que me enviaba mails, durante la época del corralito, la tía creaba jabón con el agua de lluvia y hierbas que crecen por allí, se llamaba Laura, la tía. Ella lo cambiaba en el mercado del trueque por otras cosas y escribí un poema sobre eso y terminaba diciendo algo así: "la próxima vez que te laves las manos piensa en Laura". Como diciendo: "todos somos culpables de lo que pasó en Argentina". Todos. Como de lo que está pasando ahora en Afganistán o de lo que está pasando en Honduras. Todos los ciudadanos somos culpables. Unos ciudadanos porque hacemos la vista gorda, otros porque cambiamos el canal de las noticias cuando salen hablando de esto o de aquello...

AA: Y el yo poético.

DG: El yo poético también.

ATG: Perdón, eso me parece un aspecto interesante, muy corajudo y muy arriesgado. No poner solamente el mal en los otros. Porque pensando en tus textos sobre la cárcel, podrías haber hecho algo romántico de esa experiencia. Pero en tu caso aparece representado tanto lo bueno como lo malo, en todos los planos.

DG: Es que hay escritores, como Günter Grass que iba de ser la voz de la conciencia del pueblo alemán cuando en realidad era la voz del gobierno norteamericano. Los hizo sentir tan culpables a los alemanes por lo de los judíos que los alemanes tardaron mucho tiempo en comprenderlo. Y al mismo tiempo había un escritor que se llamaba Gert Ledig que escribió sobre el cerco de Stalingrado, pero tal y como fue. Y luego escribió otra novela, ahora no recuerdo como se llama, sobre los bombardeos que sufrió la población alemana en 1942 cuando ya la guerra, según informes que ya están descatalogados, estaba ganada por los aliados. Estuvieron tres años bombardeando todas las putas ciudades alemanas. Mataron a más de 600.000 personas, alemanes civiles. No eran nazis ni soldados. Pero eso Gunter Grass no lo contó, todo eso se ocultó. Hasta que ahora salieron estos libros 60 años después, tío. Ahora ya es tarde. Bueno, la mala conciencia del pueblo alemán viene de Gunter Grass que luego se descubre que fue un nazi, joder.

ATG: Doblemente traidor...

DG: Yo creo que la literatura tiene que estar técnicamente bien escrita pero eso no supone que tengas que usar retórica ni hostias. Puedes escribir muy bien y de hecho cada vez escribes mejor usando un lenguaje coloquial. El lenguaje que hablas todos los días.

AA: Bukowski utiliza siempre esta expresión: "que no te cojan".

DG: A él lo cogieron. A todos nos van a coger, ¿no?

AA: ¿A qué se refería?

DG: Yo supongo que se refería a que no lo cogiera toda la parafernalia de la cultura oficial. Que no me cojan y me conviertan en otro de estos poetas académicos que no tienen nada que contar. Que no te toquen los cojones y te conviertan en un poeta doméstico. Yo creo que se refería a eso.

AA: Pero en el último libro él ya estaba en el jacuzzi, presentándose patético.

DG: Aunque un tío que lo ha pasado mal toda su vida, de repente, hacía los 65 o puede que algo más, se ve lleno de éxito, reconocido en todo el mundo, al punto que va Alemania a un sitio con capacidad para mil personas y hay gente que se queda sin entradas. Y a la semana que viene va Gunter Grass y van cien personas y ya era premio Nobel de literatura.

ATG: ¿En serio?

DG: Sí, esto es totalmente verídico. Bueno, llegó entonces la mujer adecuada, la Linda de los cojones, y ya le come la cabeza al tío."Oye Bukowski, que ya no podemos vivir en esta mierda de sitio" Y le hace vender su Volkswagen de toda su vida y todas esas mierdas.

ATG: David, no es por ser abogado del diablo.

DG: No, no, es que tienes que ser abogado del diablo cuando haces una entrevista.

ATG: ¿ No es muy humano el hecho de dejarse vencer a la tentación del reconocimiento y las satisfacciones materiales?

DG: Es que debes vivirlo como una recompensa. Aprovechar a vivir los años que le quedan, porque el tío con la vida que ha llevado no debe ni haber pensado en vivir 50 años, voy a aprovechar y ver qué se siente conduciendo un Mercedes Benz, viviendo en un chalet con jacuzzi, etc. Pero eso no quita que siga siendo coherente. Lo que no puede hacer es como cuenta en su libro El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco , donde cuenta que unos chavalitos golpean en la puerta de su casa por un autógrafo y como no tenían un lápiz les cierre la puerta. Cuando esos mismos chavales, quince años antes, hubieran llamado a la puerta de su pensión, con un pack de seis cervezas, les hubiera abierto la puerta aunque no llevaran bolígrafo ni llevaran su puto libro. Quiero decir, puedes mantener una coherencia y seguir siendo tú, tío. Porque si prefieres irte a tomar a los bares caros de Hollywood con Sean Pean y todos sus amigos, de puta madre, tío, pero ya no eres   el   Bukowski que yo he leído. Entonces, esa poesía ha dejado de ser de no ficción o incluso de ficción autobiográfica y se ha convertido en historias, en historias de lo que eras, pero no de lo que eres en la actualidad. Y luego, has dejado de representar lo que es la sociedad inversa al puto sueño americano. En todo caso que escriba sobre lo bien que vive en Hollywood, pero no que me siga contando sobre el pasado. No quiero seguir escuchando sobre tu misma puta película. Es como si yo te siguiera contando sobre mi vida en la cárcel. No, tío, cuéntame tu vida de millonario, ahora. La vida que llevas en la actualidad y no me sigas vendiendo la moto.

ATG: Que también puede resultar muy terrible.

DG: No, no, es terrible. Los seres humanos, sean ricos o no, siguen siendo seres humanos, con sus mismas pasiones.

AA: Puedes seguir yendo a las carreras de caballos y puedes seguir siendo un perdedor.

DG: Es que quizás no has podido asimilar el cambio en tu vida y retratar cómo viven en la clase alta. Podrías hacer como Truman Capote a quien la alta sociedad le abrió las puertas. ¿Y luego él que hizo? Pues escribió una novela que está inacabada, una novela sobre esa gente y aunque en algunos casos cambió los nombres, sólo dios supo a quién se refería.

ATG: Tenía entendido que era algo así como un En busca del tiempo perdido de la sociedad norteamericana.

DG: Plegarias atendidas se titula y es un libro de la hostia. Truman Capote escribía muy muy muy bien. Yo creo que escribía tan bien...

ATG: Se podría pensar que A sangre fría sigue, en una muy vaga medida, esta poética tuya, ¿no? La intención de no apartarte de lo verídico.

DG: Para mí Truman Capote ha hecho algo muy bueno en ese libro y es que no se le ve. Si el tío se llega a meter la caga. Quiero decir, es un libro de no ficción, en donde el narrador, que es él, que está contando una historia en tercera persona, me parece real totalmente, basado en entrevistas, pero él no aparece. Porque si él apareciera la hubiera cagado. Porque él para contarlo en primera persona tendría que haber estado en esa celda, con esos tíos, durante día y noche. Yo me meto en mis poemas, no en todos, pero casi. Me convierto en un personaje. Así de claro. Un personaje malo, un personaje bueno. Dependiendo del momento, ¿no? Pero Capote en esa novela no podía convertirse en personaje, pues él no había matado a nadie ni había estado preso.

ATG: Da la impresión que te interesara mucho más la tradición de la literatura norteamericana que la europea. Y de la europea, quien parece gustarte mucho es Céline, lo más parecido a la literatura norteamericana desde Europa.

DG: Y por eso mismo a Céline le han puteado toda su vida, joder. Yo tengo toda su obra en francés y lo que está traducido al castellano. A Céline no le han perdonado Viaje al fin de la noche. Fue una crítica tan despiadada a la sociedad norteamericana, como a la europea, como a las colonias, y como a su puta madre. Y contra la guerra, por supuesto. Yo creo que no se salvan ni las enciclopedias. Luego lo acusaron de nazi por unos panfletos que yo los tengo en casa, que los he bajado de Internet, que más tarde un juez en Dinamarca ha dicho que no había motivo para llamarlo nazi ni nada. Él simplemente era un puto médico, llegaron los nazis, lo nombraron director de un hospital de París, me parece, y el tío se limitó a cumplir su trabajo de médico. Como cincuenta mil millones de franceses que durante la ocupación alemana siguieron trabajando, punto. Incluso Sartre le fue a pedir a Céline, pensando que tenía pinche con los nazis, para que intercediera a su favor, para que pudiera publicar una puta obra de teatro de su autoría. Y eso no lo dice casi nadie de Sartre, el símbolo mismo de la resistencia francesa. Uno de los grandes intelectuales. Mentira, tío, tú eres un hijo de puta. Picasso lo mismo. Picasso llegó a París cuando era un pringado. Conoció un tipo que se llamaba Max Ernest, judío. Fue quien le introdujo en el mundo de la pintura, a su vez. Fue quien le presentó al mundo de la pintura parisiense, vamos. Ocupación alemana. Ese tipo como es judío va a terminar a un campo de concentración. Ese tío le escribe a Picasso desde el campo. No una, ni dos, ni tres, sino un montón de cartas. Picasso vivía en París. "Oye, tío, intercede ante mí con los generales nazis" Picasso se llevaba muy bien con ellos, tomaba champagne con ellos. Y Picasso no le contestó ni una puta carta, no intercedió, no hizo nada. Esto está documentado. Nada, lo dejó morir ahí, tío. A mi ese tío me parece que no es un gran artista. Yo he visto su pintura en el Louvre, en donde sea, he visto el Guernica y me parece una puta mierda. Así de claro. Y a las mujeres las desfigura totalmente. Es como si tuviera una especie de venganza con ellas. Mientras Modigliani a las putas, con sus desnudos, las elevó a la categoría de arte, Picasso reduce a las mujeres a seres desfigurados. Con el cubismo las desfiguras y hasta él mismo se desfigura, quizá su mala conciencia, vete tú a saber. No me va esa historia, sabiendo además sobre su vida.

ATG: David, perdón, ¿no podrías entonces separar nunca la obra de la vida?

DG: Yo creo que no.

AA: ¿Y qué artista es entonces inocente?

ATG: Perdón, te iba a preguntar, ya que hablamos de Sartre, tu impresión sobre la obra de Genet.

DG: Joder, hoy mismo acabo de colgar un post sobre Genet. Un libro que pillé el otro día que se llama El niño criminal.

ATG: No lo conozco.

DG: Acaba de salir. Tiene ensayos sobre el reformatorio y la homosexualidad. Me cae de puta madre. Ahora, escribiendo le veo un poco retórico. Me mola más El diario de un ladrón. En otro texto, escribiendo su experiencia en la cárcel, que no recuerdo su nombre...

ATG: El milagro de la rosa.

DG: Esa. Bueno, pues tal vez siendo homosexual no tenía problemas para follar como tienen otras personas. Pero no es eso, es como si estuviera mitifcando la cárcel, no sé cómo decirte. En toda su obra se mitifica a los homosexuales, a los ladrones, a todo lo que estaba mal visto socialmente en aquella época. Ahora los gays no están mal vistos, en teoría, ¿no? O al menos no se dice. Mucha gente sigue pensando lo mismo, en rollo de insulto: "El maricón este o ese". Bueno, Genet mitificó la figura del ladrón, del mendigo y todas esas historias. Yo creo que un escritor no debe mitificar; ni valorar ni subvalorar. Sobre todo si es, repito, autobiográfico. Y Genet supuestamente lo es. No puedes mitificar el pasar hambre, porque yo he pasado hambre y eso de hermoso no tiene nada. Es un coñazo. No me digas que dormir en una cama con pulgas es agradable porque no lo es. Hay que contarlo tal como es. Si eres autobiográfico. Hay un tufillo ahí a mitificación y no se debe mitificar. No, tío. A un delincuente, a un asesino no lo puedes mitificar. Salvo que sea en defensa propia. A un gay no lo puedes mitificar porque es lo mismo ser gay, heterosexual, transexual; cada uno con su cuerpo hace lo que le salga de la polla. Y ahí vamos a otra cosa. ¿Por qué un porcentaje de la población tiene que decirme a mí lo que debo hacer con mi cuerpo? ¿Por qué tienen que decirme si está bien o está mal? Si consumo drogas está bien o está mal. Pues ¿quién sois vosotros para decirme que es lo que está bien o lo que está mal? Mientras yo no interfiera en vuestra vida. El tabaco es legal, tío. Y sin embargo el tabaco sí está permitido y el tabaco sí puede causar mal a los demás porque le pueda entrar el humo y vale, pero una raya de cocaína yo la pongo aquí, joder, y como tú no te agaches para metértela, la raya no irá a tu nariz. ¿Qué pasa? Pues que a mí me gustan las drogas y no me puedo drogar porque tengo que ir a ciertos antros jugándome el tipo, recibiendo peor calidad, cuando si estuviera catalogado como el vino, habría marihuana de la cosecha de tanto y todos saldríamos ganando. El estado llenaría las arcas. Y acabarías con todas las mafias, con todo el trapicheo de calles. Iríamos a la farmacia con receta y chau. Está comprobado por estudios hechos que con todas las drogas a tu alcance no aumenta el consumo de drogas; al revés, disminuye. Está comprobado, pero eso no te lo dicen en las campañas antidrogas de ningún gobierno. Toda la prohibición ha resultado un rotundo fracaso. No lo digo yo, lo dicen los auténticos expertos en la materia.

ATG: La necesidad que tienen los Estados de crear miedo entre la población. Es eso.

DG: Claro, claro. Es que el ochenta por ciento de la población se mete con tu vida. Pero si yo no me meto con la de ellos. Tú eres argentino y has venido a Barcelona y por qué alguien tiene que preguntarse por qué has venido tú aquí. Y no, tío, tú has venido porque te ha salido de los cojones. Y quién soy yo para meterme en tus razones, en tus motivaciones. Yo tengo que respetar tu decisión. Y todos estos que vienen en patera y tal. Tío, vienen a buscarse la vida, están pasando hambre, joder. Y no nos quitan ningún puesto de trabajo. Al revés, si no fuera por los inmigrantes, legales o ilegales, los obreros españoles no cobrarían un puto duro porque no habría con qué pagarles. Entonces levantan los muros y tal. Bla bla bla. Incluso tú no puedes prestarle ayuda a un inmigrante porque estás infringiendo la ley y por lo tanto eres un cómplice de él. Es cárcel, aunque no lo dicen. Tú no puedes invitarlo a dormir. Lo tienes que denunciar. "Oye, que he encontrado un inmigrante ilegal". Tienes que avisar a la policía y decirle donde está porque si lo ayudas o le das de comer es una multa o un pena porque es un delito. En Estados Unidos hay incluso patrullas de ciudadanos en la frontera con México, que incluso muchos de ellos son segunda o primera generación de mexicanos nacionalizados, persiguiendo a mexicanos que puedan pillar pasando la frontera. Convierten a los ciudadanos en policías. Trabajo por el cual no cobran. Los convierten en   chivatos, en delatores. Como el FBI, caza de brujas. Y la gente lo empieza a vivir como que es normal que se persigan personas. Y ahí voy a otra cosa. Reciclaje de basura. ¿Vale? Ahora han comido la cabeza a todo el mundo sobre que hay que reciclar la basura. El vidrio en ésta bolsa, el papel en ésta, el plástico en ésta. O sea que al final necesitas como 18 bolsas. Luego tienes que ir al contenedor y echarlo en el contenedor adecuado. Pero resulta que luego todo eso se mezcla cuando lo pasan a recoger en el mismo camión. Segundo, han quitado un montón de puestos de trabajo, yo lo sé porque he visto documentales sobre el tema antes de que empezara lo del reciclaje. Y que antes todos los desechos pasaban a una sección donde había algunos para coger el plástico, otros el vidrio, otros tal. Toda esa gente ha desaparecido ya. Porque ahora hacemos nosotros su trabajo. Y no cobramos nada. No nos descuentan nada del recibo de la basura. Manteniendo a la gente ocupada, quitándole el trabajo a gente que van a despedir porque ya haces tú el trabajo por ellos. Pues yo no reciclo. Lo digo bien claro. No reciclo. Porque quitas puestos de trabajo en una empresa de basura y estás trabajando gratis para una empresa. Porque no te pagan por reciclar la basura. ¿Cómo te podrían pagar, pensarás tú, la empresa municipal de la basura? Pues bajándote el impuesto que pagas en el recibo de la basura. Pero no tío, te siguen cobrando igual. Y cada vez más.

ATG: ¿Por qué resulta tan difícil convivir con el otro?

DG : Porque a la gente le jode mucho el compartir, tío. Con algunos círculos sociales ya no me hablo. No estoy enfadado pero paso. Porque yo he visto cosas alucinantes. No voy a decir donde pero un día estábamos un nutrido grupo de poetas en cierto sitio. En una terraza como ésta, con un sol de la polla. Con cuatro mesas juntas, toda la mesa llena de platos. Y pasa una rumana con un crío en brazos. Que a mí me da igual si trabaja para una puta mafia que por lo menos esa mafia le va a dar algo, más que ni el puto duro que le da el Estado español. Y aparte está pasando hambre, joder. Y éramos todos supuestamente poetas. Ya te puedes imaginar quién fue que le dio algo a la tía. Y luego tú me estás contando en un poema "soy el niño palestino que arroja piedras contras los israelitas". Y tú no has arrojado una piedra en ninguna manifestación en España. Tú no has ido ni a una puta manifestación, joder. Y después me dices yo soy el niño palestino. No, tú no eres el niño palestino, tío. Porque tienes un buen trabajo muy bien pagado, cosa de la que me alegro, por supuesto. Y porque llevas una vida de burgués. Cosa que a mí me la suda. Pero no trates de limpiar tu puta conciencia con un poema tal. Cuando luego estoy viendo que no le das ni una puta peseta a esta mujer, ¿no? O no me cuentes que eres un poeta social cuando llevas a tu perro amarrado de una correa por un sitio donde no hay tráfico y yo te digo: "oye, tío, ¿por qué no le sueltas la correa?" Y tú me dices: "no, ya está acostumbrado a la correa". ¿Y tú eres poeta social, tío? No dejas ni en libertad a tu propio perro, tío. No me jodas. Hombre, no lo vas a dejar suelto en la Gran Vía de Madrid, que se lo llevan puesto, ¿no? Pero en este barrio justamente. Y tú eres poeta o qué. Yo me callo la boca, tengo amigos ahí y a los amigos no se les puede juzgar, ni a nadie. Por ejemplo, en la Poesía de la Conciencia hay un tipo que para mí es súper coherente que es Enrique Falcón porque aparte es un cristiano. Que no es cristiano en plan católico pero cristiano de los que andan por Sudamérica, de la Liberación. Entonces él practica lo que escribe. Va a dar cursos a las cárceles, lleva la poesía a las cárceles. Hace talleres en las cárceles. En los albergues para vagabundos que no tienen donde dormir. Entonces eres coherente contigo y con tu obra. Ahora, la mayoría no.

ATG : Ahora, la prédica de ser coherente con la poesía y la obra, ¿no trae enemistades con los otros?

DG : Claro, claro pero yo tengo una ventaja, tío. Yo, a diferencia de otros poetas, sean jóvenes, mayores o viejos o tal, no me que quedo anclado en una serie de amistades para toda la puta vida.   Especialmente por no decir lo que piensan con sus amigos. Con lo cual nunca sabes si tus amigos son amigos de verdad o no, yo creo que es porque no lo quieren saber.   A ver si me explico: yo tengo amigos de hace muchos años que no los veo, el otro día me encontré con uno que hace 5 años que no veía y era como si lo hubiera visto un día antes. No hace falta cruzar mails ni llamarte por teléfono a no ser que sea para algo realmente importante. Pero al margen me hago muchos nuevos amigos constantemente, ¿no? Por ejemplo: tengo la buena costumbre de que a todos los mails que me escribe la gente respondo. Mucha gente, muchos poetas escritores no responden. Nada. Yo sí, yo respondo. Si alguien me escribe: "oye, David, léete este poema mío a ver qué te parece", y yo le digo que no soy crítico, que le puedo decir si me gusta o no me gusta. En el caso de un prólogo, me escribe una chica que me dice: "oye, estaría encantada que me escribieras el prólogo". "Bueno, tía, te lo voy a escribir". Si me gusta el libro, claro. Este libro al que me refiero por ejemplo era de amor y desamor pero me gustó. Es éste que tengo que entregar mañana. Y le voy a echar un cable, el cable que no me echaron a mí. Pero tú no puedes ser amigo de todo el mundo, si yo tuviera que conservar todos los amigos que conocí desde pequeño, en los colegios, en la cárcel, en un colectivo internado que era como un reformatorio, los que conocí en círculos de poetas, pues tendría que pasar todo el día respondiendo mensajes, llamando por teléfono, tomando copas. O sea, no. No puedes conservar a todos tus amigos. Tú camino es tu camino. Una gente te acompaña durante un trecho, o tú a ellos, pero llega un momento en que cada uno va por su lado. Por culpa tuya, por culpa de él, tú consideras que un tipo ha hecho algo que no consideras que tal, o al revés. O la razón que sea. Claro, si no haces buenos amigos, quedas ahí anclado. Pero yo tengo la suerte de que...

(Interrupción por postres.)

...yo me comporto igual con todo el mundo. Eso creo. Pero quiero decir, yo hablo igual con una persona que está ahí pidiendo que con una persona que acaba de bajar de una limusina. Siempre y cuando sea una persona que tenga algo interesante que contarme, claro. Entonces si éste que está aquí vendiendo pulseras me tiene algo interesante que contar, me quedo hablando con él antes que con cualquier otra persona, por importante que pueda ser. Un día estaba con un tío hablando, un nigeriano, era diabético y me dijo que hacía cuatro días que no se ponía su insulina. Lo llevé a mi casa, le pasé los medicamentos, mis rollos de insulina, etc. A costa de la seguridad social. Quiero decir, a mí me da igual lo que las personas sean socialmente hablando, me importa lo que sean interiormente hablando.

AA: ¿Y la diabetes cómo te afecta?

DG : La diabetes me ha jodido la vida pero por otra parte me la ha mejorado. A ver cómo te lo explico. Ahora estoy escribiendo una especie de novela que ya es lo último que voy a escribir sobre la cárcel y lo voy a contar ahí. Pero me ha solucionado la vida. Porque yo curraba ya casi 9 años en una empresa del metal, estaba en el último puesto del escalafón y nunca quise subir de ahí, no quise llegar a encargado ni a nada, era un trabajo que odiaba con toda mi alma porque mi viejo trabajó en talleres como tornero, como jefe, y conozco los talleres ya desde los 13 años, y nunca me gustaron, tío. Así de claro. Y ahí estaba muy mal a gusto. Entonces me diagnosticaron diabetes. Supuestamente no era para dejar un trabajo fijo en el que ahora estaría cobrando más de un cuarto de kilo al mes. Incluso podría haber adelantado la jubilación. Pero yo no valgo para esas tonterías. Hice lo contrario de lo que había que hacer. En vez de quedarme, fui y le dije al jefe de personal (porque yo no puedo trabajar en un ambiente donde hay brasas, metales cortantes, etc., que es todo lo que había dentro del taller). Entonces me tenían que encontrar otro trabajo. Y supuestamente me encontraron otro trabajo mientras estaba de baja. Voy y este trabajo era el mismo que hacía antes sólo que en vez de trabajar a tres turnos, trabajaba a un turno. Y le dije: "mira, vete a reírte de tu puta madre.   Dame el finiquito ya". Pero   él me decía: "no, tío, cómo vas a dejar un trabajo fijo". "Porque sí, porque te vas a reír de tu puta madre. Tú y el puto médico ese de los cojones". Era Navidad, iba a firmar el finiquito y me dijo: "espera que como es Navidad te corresponde una botella de champagne (que no era ni champagne, ni sidra ni nada) y un estuche con lápices y tal". Y le dije: "cógete la puta botella de champagne y vete a la mierda, tío". Y de ahí me fui al sindicato y como el sindicato no me echó un cable, cogí el carnet del sindicato, eché una hostia con el tío y le dije: "como me paséis la cuota del sindicato el mes que viene os quemo el chiringuito y a vosotros dentro". Y entonces no me pasaron la cuota el mes que le siguió, cobré 3000 euros creo por el finiquito y desde entonces se acabó. Es una bendición. Que salí de una cárcel, vamos. ¿En qué me perjudicó? Primero, que de dinero dependo de mi madre, dependo de mi novia, dependo de la generosidad de mis lectores. No tienes la libertad para moverte. Por ejemplo, si hoy toca en Madrid Bruce Springsteen y me molaría ir a verlo, no puedes, no dependes de ti, no tienes secretos, no tienes nóminas.

AA : ¿No es una cárcel en sí la diabetes?

DG : Claro, a veces sí. Tienes que ponerte tantas dosis de insulina al día. Tú eres tu médico y tu paciente. Tienes que tener disciplina, pero yo tengo la tendencia a escaparme. De vez en cuando me abro la puerta a   mí mismo y me paso tres noches por ahí de copas, drogándome, haciendo lo que me sale de la puta polla. Si no es imposible. Hasta en la cárcel te dan permiso para salir, sabes. Luego te jode la vida social. La gente a las 9 de la noche de un sábado no se pone a cenar, cena a las 22hs, a las 23hs. Pero por otra parte no poder hacer otras cosas como andar en coche, ir de vacaciones, te da el punto de rabia justo para seguir escribiendo. Por ejemplo, si ahora me tocara la lotería, tardaría mucho en volver a escribir. Pero ese punto de rabia sirve para lo poesía que yo escribo. No puedes ser millonario, tío. Tienes que tener problemas tío.

ATG ¿Se escribe en contra de algo entonces?

DG : Siempre, si te fijas en la obra de los grandes escritores. Cuando lo han tenido todo ya hecho, su obra ha degenerado que te cagas. Hablando de Bukowski, vamos. No es lo mismo Factótum que yo flipé, que las últimas, no. Con todo mi respeto. Porque ya le falta ese punto de sobrevivir. Eso, el punto de rabia justo para escribir. Hablo de mí, ¿no? Pues a lo mejor otra gente, no.

AA : Entonces, la herramienta de sobrevivir no puede ser la poesía porque en cuanto es la poesía se pervierte, ¿no?

Claro, se pervierte. Cuando hablaba de vivir no hablaba en plan de vivir a todo trapo. Pues no sé, dar una o dos lecturas al mes, y tener 600 euros o a veces menos. Y no vivir como si la poesía fuera una puta y tú su chulo. Sería bueno ganar lo suficiente para vivir. A mí me gusta recitar en bares, para gente que piensa que la poesía es aburrida. Donde hay gente que no ha leído un solo libro de poesía en su vida porque piensa que poesía es lo que estudiaron en el colegio. Y no tiene nada que ver con eso. Es que esos poetas son tan grandes, tan grandes que logran que el noventa por ciento de la gente no lea poesía nunca. Y tal vez pase como en mi trabajo, que pensaban que si leías poesías eras un aburrido, estabas loco o eres un maricón.

AA : ¿Y tu cuando has empezado a escribir? O a leer...

DG : Yo he leído toda mi vida, tío. En la casa de mis padres había una biblioteca muy cojonuda pero a los diecisiete años los he vendido todos. Ahora me arrepiento, pero no tanto, porque esa pasta me ha servido para vivir ciertas historias.

AA : Qué raro un poeta que no escriba.

DG : No, hay muchos que no escriben.

AA : No, perdón. Un lector de poesía que no escriba.

DG : Hay de todo. Quienes piensan que para escribir, como no es fotografía y no necesitan buenas cámaras y filtros y todo eso que genera un gasto de la hostia, entonces piensan que pueden escribir. Pues que creen que alcanza con un boli y un papel. Pero no es así, tú tienes que leer mucho, mucho, mucho, mucho antes de escribir tu primer poema. ¿Qué pasa? Hay gente que empieza a escribir a los dieciséis o diecisiete y no han leído absolutamente nada. Hay gente en España que piensa que Ray Loriga es el padre del realismo sucio y esa gente no ha leído ni a Carver ni a Bukowski ni a los anteriores a ellos. Porque tanto Bukowski como Carver vienen de una tradición que es la de los beat, aunque ellos no fueran beat. Yendo hacia atrás puedes llegar incluso a...

ATG : A Fante.

DG : Y más atrás. A Fante lo dio a conocer Bukowski, pero veinte años después de conocerle. Porque, a mi juicio, pensaba que podía hacerle competencia. Si en los primeros momentos da a conocer a Fante, probablemente él hubiera sido el cabeza de serie.

ATG : Yo pienso que puede ser así. Por ejemplo, Factótum   se parece mucho a la primera novela de Fante, Pregúntale al polvo. La historia es sumamente parecida. La trama es casi igual. Tal vez la diferencia es que en Fante no se pone tanto el acento en la bebida, aunque tiene una presencia fuerte.

DG : Allí beben de otra forma. Como los viejos, que tienen una copa de anís y dura un tiempo largo. Fante bebía como beben los viejos. Bukowski no. Bukowski bebía a saco. Pero bueno, lo tuvo oculto como veinte años y cuando Bukowski se hizo medianamente famoso y comenzaron a preguntarle sobre sus influencias, ya tuvo que decir por cojones Fante, porque, claro, tarde o temprano se iba a descubrir. Luego hubo uno tan bueno como Bukowski o más, que se llama William Wantling, que estuvo en Vietnam y más... y Bukowski se lo cargó. Escribió un artículo sobre un libro suyo diciendo que era muy malo, lo cual no es cierto, y el tipo a la semana se suicidó.

ATG : ¿En serio?

DG : Y no sólo eso. Esto lo tienes que leer en biografías de Bukowski no hechas por sus amigos.

ATG : Yo solamente leí la de Anagrama. La de Neil Cherkovski.

DG : Neil Cherkovski no era un amigo. Era un chupa pollas de Bukowski. Tienes que leer biografías hechas por gente que no lo conoció personalmente. La mujer de William Wantling, a los tres meses de muerto su marido pasó por Los Ángeles y no tenía donde quedarse y fue a casa de Bukowski y prácticamente la violó. Así de claro. Cuando tú te enteras de esas cosas de tus ídolos, empiezan a dejar de serlo. Y además descubres a otros poetas, no tan conocidos, pero ves que sus vidas y sus obras han sido íntegras. Yo soy muy fanático de un narrador y poeta que se llama Varlam Shalámov que es un escritor ruso conocido sobre todo por sus relatos de los gulags, donde se paso veinte años. Y cuando salió se paso otros veinte escribiendo los relatos. Lees una o dos páginas y sabes que es una puta maravilla. Y el tío llevó una vida íntegra. Íntegro hasta el fin de sus días, porque estando allí en el barracón podría haberse inventado algo o delatar y no, tío, no lo hizo. O cuando ves a Carver, renegando de su vida, de su pasado de alcohólico y de su primera mujer. Pero qué pasa, capullo, si toda tu obra ha salido de esos horribles años, en compañía de tu ex mujer y siendo un borracho. Y todo el material para tus textos los has sacado de esos primeros años de tu vida. Y luego has vivido diez años con Tess Gallagher y menos mal que la palmaste porque sino ahora serías un puto poeta académico. Porque sus últimos poemas ya casi no son de Carver, se ve la mano de Tess Gallagher, así que mejor que la palmaste, tío. Era lo que hablábamos antes, cuando se instala una mujer en tu vida te arruina. Cuando ven que tienes pasta, comienzan a decirte: " no bebas tanto, Bukowski, ojo con aquello, Carver, basta de lo otro, González". Y lo que intentan es cambiarte. Yo soy así. Voy a seguir bebiendo vino, voy a seguir con mis poemas y voy a seguir con mi puto Volkswagen. Porque como cedas, se acabó tu carrera como escritor.

ATG : Leyendo tus textos, sobre todo la recopilación de poemas sobre la experiencia de la cárcel, lo que me llamaba mucho la atención es la lectura sobre la piel. Por citarte un ejemplo, el poema en el cual vas a cobrar al banco y el cajero se te queda mirando los tatuajes y por esa razón te discrimina, porque sabe que estuviste en la cárcel. Y otro ejemplo podría ser sobre un poema donde aparece una amiga tuya, que hacia el final del poema ella te muestra las marcas que tiene por las palizas que le da su marido. Y hay más ejemplos, como si el paso del tiempo y las vidas duras pudieran ser rápidamente leídas en las marcas que han quedado en la piel. El cuerpo, lo más real que tenemos. Es ahí donde la vida deja marcas.                                                                  

DG : Es que el tatuaje es una forma de escritura. Cuenta la historia del que lleva los tatuajes. Ser un delincuente y llevar tatuajes es ser un capullo porque la policía te va a identificar por los tatuajes y van a pasar toda tu vida leyendo esos tatuajes. Es eso, una escritura de la piel. Me fijo mucho en eso. Porque el alma está adentro y cómo puedes verla. Pero en la piel están los golpes que te da la vida cotidiana. Tengo un poema en el cual hablo de mis manos. La piel es el lugar donde se refleja la crueldad de la vida cotidiana.

AA : Hay un poema de Roger Wolfe que habla sobre como tiene la cara. De sus forúnculos. Pero luego tú le ves la cara y no es para tanto. Es que ha estado exagerando. Dramatiza mucho la situación.

DG : Sí, el poema se llama " Forúnculos", creo. Pero qué casualidad que Bukowski también tuvo ese problema. Toda la cara llena de forúnculos. Cuando Wolfe ha publicado su segundo libro de poemas, apenas se habían publicado libros de Bukowski en Anagrama. Nada de su poesía.

AA : Pero él dice que no los conocía.

DG : Mentiras, tío. Si eres un lector atento sabes que no es un imitador, hay poemas en los que ha llegado a ser un plagiador. Total y absoluto. Se inventa anécdotas que son similares a las de Bukowski. Si no eres tonto y has leído toda la obra de Roger y la de Bukowski, pues, te vas dando cuenta que es un farsante. Y punto, tío. Yo he sido muy amigo de él, muy compañero, hasta que comienzo a ver toda estas milongas. Pero él era un poeta marginal, bla bla bla, hasta que comienza a ser amigo, ya lo era antes, de cierto poeta que ocupó cierto cargo político cuando gobernaba el Partido Popular cuando la guerra de Irak, que era ilegal, por otra parte. Por lo tanto, para mí, toda esa gente del gobierno de Aznar de esa época tiene las manos manchadas de sangre. Así de claro, tío. Y el que lo quiera entender bien y el que no, allá él. Si yo pertenezco a un partido y mi presidente declara una guerra en Irak, basada en unas mentiras, este caso por las armas de destrucción masiva, qué cojones va a tener ese puto país que acaba de salir de una guerra con Irán, qué van a tener. No tienen ni tirachinas, joder. Para mí todos los de ese gobierno tienen las manos manchadas de sangre; y todos los que le estrechan las   manos. Yo pienso así, tío. Y que me digan que soy un puto radical o un paranoico. Yo pienso así y punto. Es que te presentas como un poeta marginal y resulta que te juntas con los más fachas que puede haber en todo España. Porque el PP tiene tanto de democrático como yo de astronauta. Una máscara y punto. Y está comprobado que con las células madres han retrasado seis años su utilización. Cuando estuvieron en el gobierno lo estuvieron denegando, una y otra vez. O sea, nos han retrasado seis años a los enfermos. Y seis años en medicina son muchos años. No sé, el otro día vino un tío de una revista y me dice: "David, estamos haciendo un dossier sobre Luis Alberto en el que van a estar García Montero y otro montón que para mí no son poetas, y Roger Wolfe". Le dije al tío: "Mira: ni Luis Alberto ni su poesía me han influido para nada. A él no lo conozco personalmente, por lo tanto no escribo nada sobre él." Y el tío me dice: "Bueno, entonces mándanos unos poemas tuyos y te ponemos aparte".

AA : Bueno, por lo visto siempre todos los poetas tienen mucho ego y por eso mismo se pelean.

DG : Sí, sí, todos tenemos ego. Y el que te dice que no es un mentiroso que te cagas. Pero yo a mí ego lo satisfago cuando termino un poema y veo que es un gran poema o un buen poema o que expresa lo que yo quería contar. Y sobre todo cuando voy a dar una lectura a un bar y se hace el puto silencio. Y están pendientes de lo que voy a decir. Pero no ya por los aplausos ni pollas sino porque sé que lo que estoy contando es tan interesante que puede llamar la atención del público.

AA : Yo te he visto recitando y la verdad es que luego de terminar tus poesías hay una ovación. Y yo no te conocía de nada, tío.

DG : Pero muchas veces, luego, esa gente no te da el reconocimiento en reseñas ni entrevistas. No todos, no. Pero a veces te llega un mensaje de un tío que no conozco de nada y me dice: "He descubierto tu poesía a través de tal blog y ahora estoy comprando tus libros. Me mola mogollón lo que haces y cómo lo dices. Sigue ahí, no te rindas." Eso satisface tu ego en el buen sentido. Iba a dejarlo y mejor voy a por otro libro, a ver qué pasa. Pero nada más. Siempre lo digo y lo mantengo. En cuanto me den algún puto premio de estos lo voy a ir a aceptar. El príncipe de Asturias. Voy a ir, voy a recibir el premio vestido con la chaqueta y luego me la quito y para cuando tenga que saludar al príncipe le diría: "te va a dar la mano quien yo me sé". Y luego me voy. Eso sí que me subiría el ego. No el premio, el poder hacer al príncipe, el que sea, ese desplante.

ATG : Escuchándote tengo la impresión que es imposible separar la vida de la obra. Y por otra parte, recordé la anécdota de Diógenes de Sinope. Alejandro Magno vuelve de sus conquistas y decide ir a ver al filósofo más importante vivo en ese momento que es Diógenes. Cuando lo encuentra le dice: "Soy Alejandro Magno, el mayor conquistador, dime qué necesitas y te lo brindaré". La respuesta de Diógenes fue elocuente: "Apártate que me cubres el sol". Bueno, eso, mantenerse o intentar mantenerse en las convicciones de uno. No dejarse comprar, en última instancia.

DG : Esa historia es muy buena, tío. Pero es que hay gente que ni siquiera se vende, se entrega. Si aquí viniera Cristiano Ronaldo habría miles de tíos queriendo sacarse una foto con él que es el mejor jugador del mundo, el más pagado. Pero qué pasa, tío, que es un hombre como tú. Las personas confunden a la persona con el futbolista, con su arte, Puedes admirar su fútbol, pero no puedes admirar a la persona, tío. También eso sería con los poetas.

AA : Pero es distinto, tío. El futbolista tiene unas técnicas y ése es su juego; pero tu juego es tu vida.

DG : Sí. Y ya sea por eso o por el rey o el príncipe, la gente se pasa dos horas antes apretujadas frente a unas barandillas. Y yo me alegro muchas veces cuando veo esas cosas y me digo: "Menos mal que esa tía no es mi madre, menos mal que este tío no es mi hermano" Porque ahora nos venden que ya no existen las clases sociales. Eso es una mentira como un templo. Que la justicia es igual para todos. Otra mentira que te cagas. Pero yo, cuando tenía ocho años, cerca de aquí, vi bajar a Franco y al Rey, los dos vestidos de marineritos blancos. Dime con quién andas y te diré quién eres. Para mí, el Rey no es mi Rey. Luego, si te remontas a la historia de los primeros reyes, tienes que ver a unos señores feudales que consiguieron su feudo robando, masacrando y asesinando a los campesinos. Entonces, eres enemigo de clase mío, pero no desde ahora sino desde que el hombre es hombre. Pues no te puedo dar la mano, tío. Porque luego se la tendré que ir a dar a Zapatero, a Rajoy y a la alcaldesa del pueblecito tal.

AA : Pensaba que eras de la Cuenca, pero eres de Gijón.

DG : ¿De dónde?

AA : De la Cuenca, pero eres de Gijón.

DG : No soy de Gijón. En realidad soy de un pueblito de aquí cerca, tal como pongo en mis libros. Ni Asturias ni Gijón, sino San Andrés de los Tacones. Que es un pueblo que ya no existe, la mitad del pueblo se lo cargó Franco. Ahora ya es un pueblo que está desapareciendo. Como mucho van quedando cuatro casas. Bueno, ya no existe. Por eso mismo me gusta reivindicarlo en mis poemas. Si alguien me pregunta le digo que ponga lo de mi pueblo. Pero aquí llevo viviendo desde los cuatro años. Este era un barrio de los que llamaban peligrosos, a las seis de la tarde la gente ya no entraba aquí. Lleno de chulos, de putas, de bares de maricones, de drogas.

ATG : Pero eso antes; ahora no da la impresión de ser así. Porque ahora tiene toda la pinta de ser un sitio híper turístico.

DG : Sí, sí. Es turístico, salvo por este clima de hostias de hoy. Pero los traen a los turistas, los hacen patear todo el puto puerto y no dejan un duro. Antes, cuando era niño, donde ahora están los veleros antes estaban los barcos de pescadores. Ahora lo han orientado todo al turismo. Pero era más interesante antes, tío. Y tampoco era tan peligroso. Si eras un capullo de éstos que cuando llegabas al tablao sacabas un fajo de pesetas, pues lo más seguro es que te pegaran el palo a la vuelta de la esquina. Eso, por supuesto, pero eso lo siguen haciendo hoy. Pero si eras de aquí nadie se metía contigo, yo no he visto a nadie meterse con otro, pero la gente tenía metida esa historia. El barrio peligroso, el barrio bajo. Pero este es un barrio de pescadores, tío. Mi padre que es un currante, que no fue ni jefe ni nada, se empeñó en que tenía que estudiar y ser otra cosa y por eso me pagaron la escuela religiosa. Me metieron con los Jesuitas. Si alguna vez tuve la oportunidad de creer en dios o esas cosas, ahí se me quitaron totalmente. Fueron mis padres quienes me enviaron. Yo los respeto, pero ellos me jodieron. Porque ahora mismo yo sería muy feliz siendo mecánico, fontanero, electricista, contaminando el planeta con mi coche. Normal, sin pensar en nada de todo esto. Pero bueno, me pasan de un colegio de barrio, de barrio peligroso, al extremo contrario. A donde está la gente más rica y ahí es donde tomo conciencia...

ATG : Percibiste la diferencia.

DG : Por supuesto, tío. Te das cuenta que los supuestos curas que son los voceros de dios son unos putos hipócritas que te cagas. Recuerdo que el primer año ya los mandé a tomar por el culo, me portaba como un auténtico gamberro. Hasta que finalmente en tercero me echaron. Y de ahí fui a un internado de pavos, donde iban las ovejas negras de las familias ricas. Y claro, ahí lo mismo, salvo que estaban las ovejas negras de las familias bien. Ahí fumé mis primeros porros y duré tres meses y luego me escapé. Y hasta hoy, tío.

ATG : Bien. Quería preguntarte sobre el destape español de los ochenta, con la apertura democrática y todo eso. ¿Cómo lo viviste vos?

DG : Tú que vives en Barcelona -refiriéndose a ATG- ahora hay una exposición sobre los quinquis en los ochenta. Está en el CCCB o algo así. Vete a verla. En la movida esa de los ochenta hubo dos partes. Los que sobresalieron, los pijos de la movida, como el cantante que la palmó el otro día, Antonio Vega. Pero luego había otra movida, la de los quinquis, los delincuentes. Que presentaban grupos como Burning , Los Chunguitos, Los Chichos, Leño ...   y luego los delincuentes, claro. El Torete, el Vaquilla, todos los famosos delincuentes de aquella época. Yo pertenezco a la segunda rama. Pero yo de esa movida no me enteré ni para nada, tío, porque no me gusta esa música ni nada. Salvo alguna canción como "Chica de ayer", de Antonio Vega. Luego, dentro de esa movida estaban los auténticos cantantes, como por ejemplo El Ángel, un poeta genial, para mí el verdadero poeta del realismo sucio junto a Raúl Núñez, argentino, por cierto, que también vivió en Barcelona y la palmó en Valencia. Hay un libro publicado que se llama Marihuana para los pájaros . Este tío vino a España en los años '70, antes que aquí se publicara Bukowski. El tío va a mitad de camino entre lo que se entiende por la generación beat y lo que se entiende por realismo sucio. El tío escribía sobre su vida, salvo algunas novelas que están en tercera persona. Por eso tal vez no diría de no ficción. Vivía en el Barrio viejo, chino...

ATG : En el Raval.

DG : Sí, y en ese libro que se llama Marihuana para los pájaros reúne toda su poesía completa que es una pasada. Y... ¿por qué te estaba contando todo esto? Ah, porque Ángel y toda esa gente que no conozco y tal vez no conozca nunca eran los auténticos. Eran los que llevan al límite de las consecuencias lo de chutarte heroína y todo ese rollo. El resto son de mentirillas, porque son los que han quedado, los que estuvieron del lado de la cultura oficial. Pero el resto, los otros, todos esos empiezan a reivindicarse recién ahora. Ahora Los Chichos son la hostia, antes eran un grupo de tres gitanos de mierda que cantaban unas rumbas de mierda, ahora son referentes de la música. Pero lo que nos han vendido como el destape, entre todos ellos juntos no hay un gramo de talento entre todos ellos juntos. En mi opinión, cuidado. Eso no quita que luego vaya a una Disco y me ponga a bailar una canción de Alaska. Por entretenimiento, nada más. Y los que permanecieron fieles a esa etapa, no sé. Almodóvar empezó cantando en tugurios, sacándose la polla en el escenario con un colega que ahora no me acuerdo el nombre. Él nunca apareció en las películas... No sé, yo no sé qué cojones ha pasado con muchos de ellos, pero los auténticos la palmaron. Los que han quedado vivos y cuentan los secretos de los años ochenta, qué dicen. Gente cantando "escribo tu nombre sobre un vidrio mojado". ¡Pero qué coño me están contando, tío, tienes un años más que yo y sigues cantando tus putas mierdas de canciones como si fueras un adolescente! ¡Joder, tío! Porque hasta el amor va evolucionando. Cuando tienes quince, cuando eres un capullo, te enamoras de una tía y -todos, todos- si te deja la tía te pones a llorar y le envías mensajitos, pero si sigues haciendo eso a los 60 años, pues estás muy mal, tío.

Bueno, todo esto de reconocer a esos grupos lo están haciendo ahora. Y les jode hacerlo. Yo estuve el otro día en Barcelona y hay carteles en la calle y en plaza Cataluña de los quinquis de los ochenta y yo pensaba: "Hostias, los barceloneses de aquella época que sufrieron los atracos, qué sentirán ahora que los ven como los protagonistas de todas esa época". Me dejaron pasar porque me conocieron en la entrada por lo del libro sobre la cárcel. Bueno, es que no hay otros que hayan escrito libros sobre la cárcel. Que me hayan dejado pasar es la única ventaja que me ha dado el libro. Cuando llego arriba, veo los carteles, afiches de las películas principales de la época y explicaciones del contexto social, dónde se movían, por qué robaban. Joder, hombre, dentro de poco van a hacer una asignatura de eso. Claro, tío.

AA : Ya forma parte de la historia cultural del sistema.

DG : Ahora ya está absorbido por el sistema.

ATG : Pero tal vez ahora mismo debe existir la contra cultura y el Estado no la acepta.

DG : Vamos a ver, todos los periódicos pertenecen a grupos empresariales. Aquí no pueden publicar a un capullo como yo que está escribiendo sobre los ángulos tan oscuros del sistema democrático tan perfecto. No lo van a hacer porque es como tirar piedras sobre su propio tejado. Ponen a otros poetas que hablan de amor o del desamor y que no le hacen mal a nadie. Luego los alternativos, pero ahí estamos en lo mismo. Tienes que conocer a los chavales que llevan esas revistas.

AA : Yo recuerdo la radio en la cárcel de Oviedo, lo venía hablando con él. Es una forma de comunicación.

DG : Sí, sí. Hay periódicos y fanzines que salen cada tanto. Pero que no tienen repercusión mediática.

AA : Está la revista de la cárcel.

DG : Sí, tío, pero sale una vez al año. Luego no se distribuye, salvo en Asturias. Por lo cual no tienen ninguna repercusión. No puede llegar a la opinión pública e influir en ella. Y lo mismo pasa con   poetas como yo, vamos. No nos dejan, tío. Hasta que vean la forma de asimilarnos o que nos vendamos. Entonces, sí, cuando te asimilas ya la cagas, tío, ya no puedes salir de la madeja.

ATG : Sí, de todas formas la mejor manera de asimilarte es que te mueras, ahí ya no vas a poder decir nunca más nada y ellos todo lo que quieran.

DG : Exacto. Imagina el Torete que murió a los treinta años de sida o el chaval que mataron. Todos en redadas policiales y todo eso. ¿Cómo puedes dispararle a un tío que va en un coche robado? Estás cambiando un coche por una vida. El coche es chatarra, joder. Sí, está mal robar el coche de una persona, por supuesto. Pero a mí me roban el coche y me dicen: "hemos matado al chaval que lo conducía". "Pero joder, tío, por mí que lo hubieran dejado seguir, ya en algún momento lo va a dejar en algún lado". Todos los coches tienen seguro. Cómo puedes matar a un tío por un coche. O escuchar a mi padre decir: "como coja a alguien robar mi coche es lo último que hace". Qué bien, papá, una vida por un poco de chatarra. No estoy justificando a los delincuentes.

 
 
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