Sarandí 1358 1D, San Cristóbal. Martes 27 de enero de 2009, 18hs. Alerta meteorológico en Buenos Aires.

Esteban Schmidt: Capaz que ni era mendocino el otro.

Andrés Tejada Gómez : ¿No era sanjuanino? Sanjuanino me parece que es.

ES: No, era mendocino.

ATG : Me decís por Armando Tejada Gómez.

ES : Sí.

ATG : Igual, mi papá es Tejada y mi mamá Gómez. Y a mi papá le gusta el folclore, siempre le gustó, de hecho tenía una bandita. Siempre cuento esto, cuando yo iba al colegio mi profesora de música...

ES : Él fundió los dos apellidos para que...

ATG : Para que yo sea...

Pablo Klappenbach: Para inventarse una tradición.

ATG : Porque él tuvo que dejar la vida de cantor. Porque el iba a ser cantor, cantaba. De hecho, siempre cuento, que le ganó en un concurso a Víctor Heredia, que en ese momento tocaba folclore.

ES : Sí, sí, sí.

ATG : Y nada, después se casó y mi mamá le dijo: "mira, cantor no, prefiero un empleo más honesto y bla bla bla". Honesto, qué se yo.

ES : Más seguro. ¿Y a qué se dedico?

ATG : Fue empleado bancario después. Y en la escuela todo el tiempo me preguntaban y en la facultad también si tenía algo que ver con Armando Tejada Gómez.

ES : Sí, igual ya empiezan a morirse las personas que saben de lo que hablamos, eh. En unos pocos años más no te va a preguntar nadie.

PK : La Soledad, che.

ATG : La soledad, ¿por qué la soledad?

PK : Y, porque es el último referente del folclore pop.

ES : No, hay un montón, eh. Abel Pintos va ha hacer fortunas con eso.

PK : ¿Y el de la camioneta?

ATG : Palavecino.

PK : Palavecino.

ES : El chaqueño hace desastres también. No, el folclore tiene diez mil millones.

ATG : Sin embargo en el interior debe haber grupos que uno ni conoce, ¿no? Gente que es mucho más...

ES : Y si vas a las peñas de acá, de Buenos Aires, arden.

ATG : Bueno, sí, están Los Alonsitos, que a mí no... Si querés bailar y eso, está bien, pero a mí no.

PK : Bueno, El Colorado estaba acá y se mudo a Almagro, o sea, le va bien.

ATG : No, por Palermo es eso.

ES : ¿La peña del Colorado?

PK : Sí.

ES : No, sí, hace años que está en Güemes.

ATG : Pero estaba acá a la vuelta.

PK : Acá, en Entres Ríos y ésta, Constitución.

ATG : Y era re grande.

ES : Esa yo la tengo de hace años, fui muchas veces ahí. Por Charcas o por Güemes.

ATG : Por Charcas, sí, sí.

¿Che, pusiste los cositos, ya?

PK : Sí, ya esta grabando, eh.

ATG : Bueno...

ES : ¿Es un grabador? No.

PK : Sí.

ES : Ah, que bien. Es un mp4.

PK : Sí.  

En realidad toda la entrevista la hacemos porque lo que queremos es saber quién es Manteca.

ES : Esa no es tan difícil, eh, ¿no? Bah, no sé, depende de los mundos dónde estás. Pero en la facultad nadie dudaría, en Sociales.

ATG : En Sociales.

ES : Claro.

PK : Bueno, sí, en Sociales, pero somos más de Puan.

ES : Claro, está bien, no hay problema. Pero...

ATG : Tampoco somos de Puan, quiero decirlo. No terminamos ahí.

ES : Lo que pasa es que igual no es como para publicar eso, ¿viste?

ATG : La idea, igual, es la siguiente: nosotros ya le hicimos una entrevista a Naty y estamos trabajando en eso y Naty nos contó un montón de cosas. Nosotros pactamos esto: te vamos a dar a vos la entrevista desgrabada y vos decidís qué te parece y qué no. Y la idea es también que surja un poco como una charla y esto que yo voy a decir ahora no lo vamos a poner, nosotros partimos, al menos yo parto de la idea que medianamente sea siempre una conversación como eran las de El Ojo Mocho . ¿Viste las de El Ojo Mocho ? Cuando entrevistaban, no sé...

ES : Sí, sí, las tengo todas.

ATG : A de Ipola, o a...

ES : O la de Asís o la de Fogwill o miles. Las leí todas. Sí, esas entrevistas son increíbles. No, eso tiene que ir, ¿por qué no?

ATG : No, porque tener un referente, marcar demasiado el referente es como...

ES : No, si es así me gusta, está perfecto.

ATG : Después vos nos decís: en esto no porque tengo un compromiso...

ES : Listo, listo.

ATG : Naty el otro día nos comentó algo...

ES : Naty, ¿quién es Naty?

ATG : Naty Menstrual. La travesti que escribió un librito...

PK : ¿Un librito?

ATG : Bueno, un libro y...

ES : Un libro chico.

PK : Un libro, a fin de cuentas. Salió una nota, una entrevista hoy...

ES : Ayer.

PK : En Clarín .

ES : Sí, pero en el mismo diario, en el cuerpo central.

Bueno, entonces ese personaje de Manteca está un poco basado en una persona que se llama Beto Quevedo, que es un tipo bastante mediático, uno que hace simpática la ciencia. Pobre.

PK : Sociólogo.

ATG : Yo pensé que ese era Quebredo.

ES : Lo que pasa es que hay una trampa en el libro, que es eso. Yo digo que hay un trío en la facultad que integran Landing, Quebredo y Manteca. De todos modos, está basado, no es él. No es un libro periodístico ni botón, sino tenía medio millón de cosas para decir. El libro es otra cosa.

ATG : Ahora, en ese palo de Sociales que me decías, tanto en Sociología como en Comunicación, yo siempre tengo la impresión de que hay dos miradas hacia la sociología, ¿no? Una que podríamos llamar la cientificista, donde metería a Landi, si querés. Y la otra, más ensayística, donde entrarían los que recién nombrábamos: González, Rinesi, Ferrer, ¿no? Y hay una disputa en eso que en tu texto, The Palermo Manifesto , me parece que tiene una densidad sociológica y política muy importante. Ahora, te lo agarra un tipo de estos, un sociólogo -cómo te puedo decir- estructuralista, por decirlo de alguna manera, y te va a decir: "no, esto es mera impresión, no sé, lo meto con Jauretche, lo meto con Martínez Estrada." Vinculación con la que yo estaría contentísimo.

ES : No, igual mis profesores no son ni Quebredo ni Landi, ni son los súper impresionistas que mencionaste recién. Mis profes más queridos y valorados son tipos como Ricardo Sidicaro o Lucas Rubinich que valoraron mucho el libro y que son de la sociología, o Carlos Mangone que viene creo que de Letras y es un súper buen profe de Comunicación.

ATG : Sociología más dura, por decirlo de alguna manera.

ES : Sí, sí. La que se basa en datos, no la que dice pelotudeces insostenibles. La que cuando va a decir algo lo dice sostenido en el estudio, en los patrones que hay que seguir para determinar que algo es de una manera y no de otra. Si yo hago esto así (golpea la mesita con el puño una vez) es un accidente y si yo hago ta-ta-ta (golpea tres veces) es una estructura. Los tipos ven estructuras, trabajan sobre eso, está bien. Pero el libro no pretende hacer eso. El libro es una cosa extraña, pretende ser impresionista, digamos, pero sin ningún afán de verdad. Ni de verdad ni de monografía ni de nada.

ATG : Monográfico no es porque tiene un gusto por la buena escritura. No es un paper, digo.

ES : Claro. Es un canto.

ATG : Una cosa que te reproduce el saber infinitamente.

ES : A diferencia de los impresionistas sociológicos no tiene la voluntad de decir: esto es así.

Juan Pablo Liefeld: Bueno, pero eso, de alguna forma, ¿no es la historia del ensayo del siglo XX?

ES : No tengo la menor idea sobre la historia del ensayo en el siglo XX. La verdad es que yo no se muy bien cómo valorar o clasificar mi propio texto. Yo lo único que puedo decir es por qué me termina saliendo así. Sidicaro me dice que el personaje Estebitan, del libro, es el presentador del cabaret de Berlín. El cabaret de Berlín tenía ese personaje que en la película Cabaret está, por ejemplo, que es ese presentador, ¿viste?

PK : Sí, que monologuea.

ES : Que monologuea y hace una cosa así como grotesca y burlona y al mismo tiempo muy por encima de la sociedad a la que le está diciendo un montón de cosas, ¿no? Ah, yo en eso me siento cómodo.

ATG : Pero hay una intencionalidad política. Porque está claro que vos vas a tirar al blanco de ese sentido común.

ES : Y sí, eso me divierte, me resulta... no sé cómo decirlo...

PK : Productivo, por un lado. Tenés pilas de textos apuntando hacia ese mismo lugar.

ES : Y entonces eso me resulta productivo y me estimula como para decir: bueno, ahora yo voy a decir... En realidad ahí lo que me interesa es pensar aquello que me irrita. Yo digo que es una cosa como si fuera un ejercicio de teatro que se llama "el yo afectado", que consiste en   tratar de recrear físicamente y con la voz y poner en palabras aquello que alguna vez a vos te dejó afectado al punto de que te dejo en silencio. Esa cosa que no supiste qué decir, ¿viste? Y que después cuando estabas bajando en el ascensor o viajando en el colectivo dijiste: lo tendría que haber dicho. Bueno, me gusta escribir eso que tendría que haber dicho.

ATG : Cuando volvías de las marchas, caminando, puteando por...

ES : ¡Claro, ponele, algo así! Bueno, entonces todo eso que uno tendría que haber dicho. Y yo trabajo así, un poco con ese método, con aquello que me irritó yo trato de pensarlo lo más agudamente posible.

ATG : ¿Y qué es lo que más te irrita de la actualidad política social argentina? ¿Qué es lo que te fastidia, lo que te deja en silencio? ¿Qué no haya nadie con quien uno vaya a hablar, que no tengas nadie con quien hablar en el futuro?

ES : Mira, la verdad, lo que más me irrita no es el país sino yo, sinceramente, quiero decirlo porque me parece importante. Lo que más me irrita a mi es el paso del tiempo y envejecer y que se termine todo me vuelve loco. Porque después, si yo te digo, ay, el país, le paso mi neurosis al país, digo la concha de su madre al país, cunado la verdad es la concha de su madre yo, me entendés, yo me digo a mí la concha de mi madre. Ahora, las cosas públicas que me irritan, pienso, qué son, la incapacidad de ponerse de acuerdo, de hacer cosas, el estado de como-si   que hay en algunas instituciones. Vos entrás en la facultad y la facultad es un gran como-si, ¿viste? Los chicos van como-si fueran alumnos, los profesores van como-si fueran profesores, pero ambos grupos hacen como-si tuvieran una clase y al mismo tiempo uno ve que eso ahí no está ocurriendo. Simplemente por el hecho de que son muchos o las condiciones del aula son malas o no te pagan suficiente para la cantidad de horas que merece el proceso educativo, etcétera ¿no? Entonces ese como-si es desesperante. Y sostenido durante tantos años se vuelve una cosa incómoda que te rebela mucho. Bueno, ése es el tipo de cosas que me afectan lo suficiente como para que cada vez que puedo sentarme y escribir sobre eso, lo haga.

PK : Pero de alguna manera estás respondiendo a algo anterior cuando escribís. Como eso que vos decís del yo afectado, digo, escribís como si le respondieras a alguien.

ES : Sí.

PK : Porque en una novela Philip Roth dice algo así, que él lo llama el espíritu de la escalera. Cuando salís de una reunión y no dijiste lo que tenías que decir y lo decís mientras bajás la escalera.

ES : ¿En qué novela lo dice, en La visita al maestro ?

PK : No, en La mancha humana , ahí lo dice.

JPL : La impresión que tenía con el libro era que de alguna forma armaba una gran lectura o una mirada panorámica de los últimos 25 años y al mismo tiempo generacional, de tu generación, ¿no? Una lectura que no estaba, que nadie de tu generación había hecho.  

ES : No.

JPL : Más allá de algunas boludeces.

ES : Yo no he visto a nadie que haya estado agarrado fuerte de la cosa pública de los años '80 y que haya escrito. Eso no lo estoy viendo. Ojalá se esté produciendo, porque eso sería hermoso, poder confrontar esas cosas, poder charlarlas o verlas desde diferentes ángulos. Y sí, en muchos sentidos el libro es eso.

PK : El 'nosotros' que abre el texto, bah, que está en todo el texto es muy fuerte. No es una cosa monolítica pero todo el tiempo hay un nosotros que se va afirmando.

JPL : Y al mismo tiempo es un nosotros que está solo. Que predica en el desierto. Pero nada, quizá estaría bueno empezar por el tema de los 80 y la militancia porque aparece ahí muy fuerte y que hoy es un dato de la historia del siglo XX, un dato del pasado, ¿no? No sé, se me ocurre que es un dato fuerte del pasado y que hoy estar militando es medio al pedo. Digo, me parece que en ese momento era otra cosa y tenía otra fuerza.

ES : En ese momento tenía la fuerza del cambio a vivir públicamente en libertad tras el Proceso que tuvo ese fenómeno demencial de la matanza. Porque dictaduras hubo en todos lados, pero dictaduras con campos de concentración planificados, vuelos de la muerte y robo de pendejos, ¿cuántas hubo? Ésta, nada más. Entonces...

JPL : ¿Vos empezaste a militar en el secundario, no?

ES : Sí, correcto.

ATG : En el Acosta.

ES : Sí, en el Mariano Acosta.

JPL : ¿Y cómo era eso? ¿Te acordás de algo?

ES : Pero sí, obviamente, me acuerdo como si fuera... no sé como explicártelo, o sea, me puedo acordar de la textura del suelo con piedritas de la plaza Miserere cuando hacíamos las reuniones en la plaza, sí, cuando el centro aún era clandestino. Hago así ( se rasca la cabeza ) y me acuerdo. Sí, totalmente. Es increíble.

JPL : ¿Qué discutían, de qué hablaban ahí?

ES : Nooo... siempre había alguien que era más grande que uno y que supongo que era el que llevaba un poco la batuta, porque venía de escuchar ya reuniones en otros lados, ya había participado, ya había sido benjamín en otro lado. Es decir, cuando vos eras benjamín había otro que era más grande. Yo estaba en primer año y había otros que estaban en quinto. Era siempre "vamos a reunirnos con el rector para que nos de un lugar para hacer una reunión". Me parece que las pequeñas estrategias que se discutían ahí siempre tenían que ver con ganar pedacitos. Lograr que en el salón de usos múltiples nos dejaran hacer una reunión. O que dejaran votar delegados. O que nos prestaran el salón de música para pintar una bandera. Esas cosas, de a poquito, una, una, una. O que nos dejaran pasar por las aulas a avisar del acto de una marcha. Y después las cuestiones propias de organizar el centro de estudiantes. También estaban las fracciones por partidos. Yo más o menos para el 82 me hice radical. Tenía 14 años y estaba Alfonsín. Qué iba a hacer, ¿eh?

PK : Movilizador, eh.

ES : Sí, mucho. Y estaba bien en esa época y sonaba como la concha de su madre. Después, cuando sos más grande te das cuenta que vos aplaudías a un tipo que era Víctor Martínez, ¿entendés? ¿Salir emocionado de un acto de Víctor Martínez? Pensado desde hoy es inexplicable y si sólo lo pienso así no se entiende un porongo. Es como cuando leés a los 15 años algo que uhh, qué increíble lo que leí. Y bueno, sos un pendejo. Y después lo leés a los 30 años y te descomponés. Con esto lo mismo, es igual.

PK : ¿Cuánto tiempo duro tu militancia ahí?

ES : No, eso duro un montón, porque...

JPL : Ahí viene la facultad, porque ahí empezaste la facultad, ¿verdad?

ES : En la facultad no milité yo.

JPL : ¿No militaste?

ES : No, en la facultad no milité. No milité porque ahí se armó toda una historia de choreo que era muy difícil seguirle el hilo y competir políticamente con ladrones. Yo ya había perdido una interna en la Franja del secundario el año anterior y tardé mucho en darme cuenta por qué nos habían cagado al grupo mío, y era por el hecho de que se estaban repartiendo las sedes del CBC, ¿viste?, para hacer negocios. Nosotros no la veíamos ni cuadrada, nosotros éramos pibes que éramos evidentemente muy blancos, muy ingenuos. Repartirse las sedes del CBC era vender miles y miles de apuntes a los pibes. Entonces ya había gente que había podido asociar la política y el negocio de forma muy automática y que tenía 18 años nada más. La verdad que yo tardé mucho en darme cuenta. Entonces, yo no militaba en la facultad, militaba en los barrios, en la sección novena, que es por acá, no sé, por plaza Miserere, que era la parroquia de mi colegio. Porque las reuniones de agrupación de mi colegio las hacíamos en un comité de la novena, en Urquiza 28, donde ahora hay una EG3, entonces ahí me quedé militando hasta el año 90, 89, por ahí, y después el grupo que militábamos ahí nos fuimos...

JPL : ¿Qué eran? ¿Todos radicales?

ES : Sí, sí. Y ahí nos fuimos a la sexta que queda por Caballito. Así que ahí milité en el barrio. Militar no consiste en nada. Técnicamente, vas a pintar... El verbo militar parece grande pero el hecho concreto ninguno, es lo más ineficiente que hay, no hacés nada. Vas al comité, entrás a las siete, la reunión empieza a las nueve, a las diez te vas a morfar, a comer pizza. No pasa nada. -Hay que escribir todo eso.- Pero no pasa nada. Salvo algunos momentos emotivos, ponele, así tipo Semana Santa...

PK :¿Cómo viviste eso?

ES : Con toda la emotividad con la que vivís cuando sos adolescente. Como los adolescentitos que hay ahora con el kirchnerismo, viste que están así como: "¡Néstor!, ¡Cristina!", que parecen no se qué, ni que fueran dos Santos, esos chicos pobrecitos están relocos. Bueno, pero capaz que uno también estaba reloco.

ATG : ¿Hay militantes kirchneristas jovencitos?  

ES : No sabés, impresionante, tienen un zarpe que no sabes qué droga toman. Te lo juro por Dios. "Que el Néstor, que la Cristina..." Igual, muchos pibes son ex drogadictos, ¿eh?, entonces tienen la cosa de la curación que viene por ese lado, evidentemente, como viene la religión en otros casos.

JPL : Claro, lo que estabiliza al sicótico.

ES : Claro.

PK : Son evangelistas, entonces.

ES : Sí, sí, están organizados ahí. Yo conocí pibes del Movimiento Evita que estaban más chiflados que un loco posta. Que están ahí, que van para adelante, "porque tenemos que bancar a Néstor". Néstor tiene seiscientos mil palos, los mea desde arriba de un avión y estos lo van a bancar a Néstor y van a quedar más pobres de lo que eran antes.

ATG : Bueno, pero la militancia tiene un poco de eso, ¿no? De encontrarle el sentido a la vida de uno, de armar el sentido de la propia vida.

ES : Militar es una cosa colectiva. Yo, la verdad, técnicamente no puedo hipotetizar mucho sobre la política, porque en algún momento yo dejé de pensar formalmente en todo eso para pasar a pensarlo en un formato totalmente informal y entonces siempre encontrás formas de decir algo que te resulte gracioso. ¿OK?

ATG : Sí, sí.

ES : La vida pasé a pensarla de una manera que al otro le resulte gracioso, que le llame la atención. Y para que las chicas me amen. Punto. Todo lo demás, lo que es más estructural, no lo pensé más, porque hay que leer mucho. ¿Eh? Me da un poco de vergüenza esta frivolidad, pero ha sido medio así.

ATG : Es que en tu texto lo que hay pero mucho, mucho, es humor.

ES : Ja.

ATG : Que es una forma de salir de la desesperación que te produce ver la realidad de esta manera. "Loco, mirá lo que es, si no tiro un chiste me tengo que pegar un tiro, porque esto está mal y va para peor." Es una forma de descreer también como para hacer la realidad, no sé, más tolerable.

ES : Para hacer más liviana la experiencia humana. Porque siempre vos podés tomar la vida como algo terrible. Porque si la tomás como un puritano enfermo la vida es una mierda. Y después, si la tomás desde otra perspectiva podés asistir en cada persona al espectáculo de la humanidad. Mirá, este tipo que ayer era una célula huevo o cigota y mirá hoy como tiene una casa con jardín. O sea, en cada persona podés ver el espectáculo de la vida humana o podés ver la desgracia.

PK : Bueno, sí, pero vos siempre en los textos politizás ese espectáculo de la vida humana. Será informal o no informal, pero la lectura esta orientada hacia ese lado. Ya sea que hables de Cromañon, de Manteca, de FLACSO o de Palermo y el pescado.

ATG : Y que esto ocurre porque hay algunos que quieren que esto ocurra y no porque la realidad se maneja sola.

ES : Yo, la verdad, menos mal que después vamos a poder editar todo esto, lo primero que me sale decir es que hay un punto en que el que escribe, vamos a decir yo, yo estoy reloco. Yo tengo un plato de fideos en la cabeza y vuelco todo el plato de fideos en el papel y después lo ordeno para que me quede paralelo, simétrico, lindo. Pero la verdad que el arranque de todo esto es un quilombo, ¿viste? Entonces, el tipo primero politiza, después despolitiza, después se ríe, después dice que no, después dice que es puto, después dice que no es puto, no sé.

JPL : Pero, ¿así no es la gente? ¿así no es un poco la realidad de la Argentina?

ES : Supongo. Yo supongo que así debe ser un poco vivir. Yo trato de ser honesto conmigo y con eso.

JPL : Porque quizá lo que me parece interesante del texto es que está todo el tiempo diciendo la verdad -entre comillas-- pero al mismo tiempo no es un texto cerrado sino que deja ver constantemente su punto ciego. Dice: "acá hago agua". Y eso está también en el texto. "Yo, la verdad, te digo que esto está todo mal, mal, mal, pero la verdad que no tengo ninguna solución". Y eso me parece que lo hace interesante y rico al texto. No es un evangelista que viene a decirte "Dios te ama". O sea, nada, estamos en el infierno.

ES : Sí, claro, no es "Mi lucha".

JPL : O sí, pero la verdad que no tengo ni idea de cómo se sale de ésta ni soy el indicado para solucionar esto, simplemente lo veo.

ES : Sí, sin embargo está la cosa elitista que me gusta, pero me gusta porque me gusta escuchármela, que es la parte de la "ultra", "que somos sólo dos lucas los que estamos en condiciones de eso". Esa parte, a mí, me re divierte decirla. Obvio que no es cierto, ¿no? Pero a mí me encanta escribirlo. ¿Viste? Eso de "somos dos mil únicamente los que estamos en condiciones de..." ¿Cómo es que dice? "De arriesgarlo todo".   Somos dos lucas potables; después, de las dos lucas sólo doscientas estamos en condiciones de arriesgarlo todo. Un tipo que dice que hay doscientos en condiciones de arriesgarlo todo está reloco. Pero a mí me encanta escuchar eso.

PK : Igual está muy clara la autoparodia. El tipo está parado en Borges y Paraguay. Si ese es tu punto de partida, la parodia es clara.

ES : Me gusta que lo vea a Pipo Pescador desde el balcón haciendo el gesto del volante ( Esteban hace con las manos que maneja ). Es una cagada, nadie lo va a entender de acá a unos años, ¿no? Como lo de Tejada Gómez que nadie va a saber en un tiempo de qué se habla.

JPL : Igual el personaje está muy bien construido, no importa el nombre verdadero, no importa quién es Manteca.

ES : No, bueno, en futuras ediciones puede haber notas al pie que lo expliquen todo, "acá quiso decir", "y acá quiso decir", "y acá quiso decir", un libro de notas al pie, digamos.

JPL : Eso ya lo escribió Macedonio.

ES : Qué se yo, nunca leí a Macedonio.

PK : Pero es un poco la desesperación de quedarse afuera.

ES : ¿Por qué Macedonio?

JPL : No, porque tiene una novela que es Museo de la novela de la eterna donde el ochenta por ciento del libro son todos prólogos.

ES : Ah, sí, qué gracioso.

JPL : Nunca empieza la novela porque hay prólogo al prólogo del prólogo, prólogo a los futuros lectores...

ES : Ah, me encanta. ¿Cómo se llama?

ATG : Museo de la novela de la eterna .

JPL : La novela nunca comienza, son todos prólogos.

ES : Ah, genial.

JPL : Y cuando comienza son treinta páginas nada más y los prólogos son ciento cincuenta.

ES : ¿Y están buenos los prólogos?

ATG : Sí, muy buenos. Se mofa de los suicidas en uno, se llama Prólogo a los futuros suicidas y dice que si vos te suicidás indefectiblemente tu texto va a funcionar, de una u otra forma va a funcionar.

ES : Ja, onda Caicedo que es un muertito popular, ¿no?

ATG : Sí, ¡Que viva la música! .

ES : ¿Viste? Un suicida, un suicida exitoso.

ATG : Sí, es un oxímoron, igual. ¿No? Un suicida exitoso.

(...)

 
 
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